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Las personas ciegas perciben el tacto con más rapidez que las videntes

Aunque en un primer momento parezca lógico, hasta ahora ningún estudio había demostrado que las personas ciegas de nacimiento detectan la información táctil más rápido que las personas con visión normal. Tal y como revela el artículo, publicado en The Journal of Neuroscience, el cerebro podría adaptarse a la pérdida de visión al aumentar la velocidad de la percepción táctil.

Una forma que tiene el cerebro de adaptarse a la falta de visión es acelerar el sentido del tacto. Foto: SINC

El cerebro necesita una fracción de segundo para registrar una imagen, un sonido o un tacto. Una nueva investigación, liderada por Daniel Goldreich, doctor de la Universidad McMaster (Canadá), analiza los motivos por los que las personas ciegas, que dependen de otros sentidos como el tacto, procesarían dicho sentido más deprisa.

“Una forma que tiene el cerebro de adaptarse a la falta de visión es acelerar el sentido del tacto”, dice Goldreich. “La capacidad para procesar rápidamente información no visual puede mejorar la calidad de vida de los individuos ciegos que dependen de los sentidos no visuales”, añade.

Los autores pusieron a prueba las habilidades táctiles de 89 personas videntes y 57 personas con diversos grados de pérdida de visión. Se pidió a los voluntarios que distinguiesen los movimientos de una pequeña sonda con la que se golpeaban las yemas de sus dedos índices. Ambos grupos lo hicieron igual en las tareas simples, como distinguir golpes suaves de golpes más fuertes.

Pero cuando un golpe suave iba seguido casi al instante de una vibración mayor y más prolongada, la vibración interfería con la capacidad de la mayoría de los participantes para detectar el golpe (un fenómeno llamado enmascaramiento). Sin embargo, las 22 personas que eran ciegas de nacimiento lo hicieron mejor que las personas con visión y las que se habían quedado ciegas en un momento posterior de sus vidas.

“La interferencia se produce porque el cerebro todavía no ha completado el procesamiento neural necesario para percibir plenamente el golpe antes de que llegue la vibración e interfiera con él”, explica Goldreich. “Cuanto más tiempo pase entre el golpe y la vibración, más definida estará la percepción del golpe y menos interferencia causará la vibración”, afirma.

Los autores midieron la cantidad mínima de tiempo necesaria para que los participantes percibiesen el estímulo sensorial al variar el periodo que había entre el golpe y la vibración. Encontraron que las personas congénitamente ciegas necesitaban periodos más cortos que las demás.

Mayor velocidad en la lectura braille

Los individuos estudiados también leían braille más deprisa. Los autores señalan que el tiempo de percepción de cada persona ciega era aproximadamente igual al tiempo medio que cada persona tardaba en mover un dedo desde un carácter de braille hasta el siguiente a medida que leía.

Los hallazgos, publicados en el último número de The Journal of Neuroscience, indican que la aparición temprana de la ceguera conduce a una percepción más rápida del tacto. Sin embargo, sigue sin estar claro si dicha ventaja se debe a que el cerebro se adapta a la falta de visión (un cambio llamado plasticidad) o al hecho de llevar toda la vida practicando braille.