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El estudio se publica en la revista ‘Nature’

La orientación de los pájaros sigue siendo un misterio

Las células ricas en hierro que tienen las palomas en el pico no son neuronas, como se pensaba, sino macrófagos, un tipo de células del sistema inmunitario. Este es el inesperado resultado que un equipo científico publica en ‘Nature’. Continúa sin saberse cómo las aves detectan el campo magnético terrestre.

Palomas. Imagen: Steve David Keays
La orientación de los pájaros sigue siendo un misterio . Photo: Steve David Keays

Las células ricas en hierro que tienen las palomas en el pico no son neuronas, como se pensaba, sino macrófagos, un tipo de células del sistema inmunitario. Este es el inesperado resultado que un equipo científico publica en ‘Nature’. Continúa sin saberse cómo las aves detectan el campo magnético terrestre.

Las palomas son famosas por su sentido de la orientación. Hasta ahora, los científicos creían que estos pájaros detectaban el campo magnético terrestre a través de unas neuronas ricas en hierro ubicadas en su pico. Un estudio publicado en la revista Nature desmiente esta idea. “Hemos descubierto que estas células no son neuronas, sino macrófagos y que no solo están en el pico, sino en todo el cuerpo del pájaro, ¡hasta en el bazo!” explica a SINC David Keays, autor de la investigación.

La investigación ha durado más de tres años y Keays y su equipo internacional de científicos han analizado más de 250.00 finas láminas de pico de paloma. “Esperábamos encontrar terminaciones nerviosas con cristales magnéticos –señala el investigador– y en vez de eso hemos descubierto miles de macrófagos rellenos de pequeñas bolas de hierro”.

Estas células blancas sanguíneas son vitales en la defensa contra patógenos y en el reciclaje de hierro de los glóbulos rojos, pero es poco probable que estén involucradas en la detección magnética.

Ante estos resultados Keays opina que “la trama se complica”. Los científicos creen que deben existir células magnéticas en algún lugar del cuerpo de las palomas y están tratando de encontrarlas. “Hallar una aguja en un pajar sería mucho más fácil, Estamos buscando una aguja en un pajar de agujas” afirma Keays.

Los científicos creen que deben existir células magnéticas en algún lugar del cuerpo de las palomas

“Parece ser que el magnetoreceptor que ha inventado la naturaleza no es nada simple y necesitaremos todas las herramientas de las que disponemos para encontrarlo”, declara el biólogo. La búsqueda continúa y para entender los mecanismos de orientación de los pájaros será necesario combinar técnicas etológicas, moleculares, anatómicas y de análisis genético.

Los pájaros saben dónde están en todo momento

“La orientación que tienen las aves es increíble –se asombra Keays–. Imagina que te meten en una caja oscura, te suben a una furgoneta y te dejan en un lugar absolutamente desconocido a 1.000 kilómetros de tu hogar. Yo sería incapaz de volver a casa, pero las palomas no. Estos pájaros son capaces de volar en línea recta hacia su palomar”.

Seguramente las palomas son capaces de usar multitud de señales sensoriales para orientarse, como el olfato, la visión y el campo magnético, pero cómo detectan este última continúa siendo un misterio.

Referencia bibliográfica:

Treiber, C.D.; Salzer, M.C.; Riegler, J.; Edelman, N.; Sugar, C.; Breuss, M.; Pichler, P.; Cadiou, H.; Saunders, M.; Lythgoe, M.; Shaw, J.; Keays, D.A. “Clusters of iron-rich cells in the upper beak of pigeons are macrophages not magnetosensitive neurons”. Nature 484 (7393): 1-5, 12 de abril de 2012. DOI: 10.1038/nature11046

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