Los insectos suelen liberar estos compuestos químicos para atraer a individuos de la misma especie y aparearse. Un estudio ha implementado un nuevo sistema para producir dichas señales de forma más eficiente y emplear este ‘lenguaje secreto’ para confundir y atrapar a las plagas.
Estas historias animadas se entienden mejor cuando se ojean en soportes físicos que cuando se leen en otros dispositivos como tabletas u ordenadores. Un nuevo estudio describe diferencias en la activación cerebral de los hemisferios y demuestra que las versiones digitales obligan a que el cerebro trabaje más de la cuenta.