El análisis genético de una pieza de piel curtida hallada en la Cueva de los Murciélagos (Granada) demuestra que los pobladores del Neolítico temprano ya criaban cabras domésticas y traza un linaje continuo con razas autóctonas actuales como la Bermeya.
Un estudio revela que las células endoteliales del interior de las venas y arterias pueden contribuir a la formación de nuevos vasos sanguíneos en ausencia de un tipo de señalización que hasta ahora se consideraba esencial en la angiogénesis. Los resultados muestran que no dependen solo de esta vía y que algunas son capaces de activar programas moleculares alternativos.