Un estudio liderado por la Universidad de Melbourne (Australia) apunta que más de 107 000 especies de plantas, animales y hongos se comercializan en todo el mundo. Los investigadores advierten de que la falta de datos sobre este comercio y el estado de las poblaciones dificulta conocer su impacto real sobre la biodiversidad.
Los investigadores utilizaron organoides cutáneos con vello para analizar la forma en la que infectaba este microorganismo y se dieron cuenta de que no afectaba a todos las partes de la piel de la misma manera. También estudiaron la respuesta celular al contagio.