Los seres humanos son los únicos primates que tienen preferencia por una de las dos manos, y alrededor del 90 % tiene predilección por la derecha. Un estudio reciente de la Universidad de Oxford expone que se debe al bipedismo y al crecimiento del cerebro.
Un nuevo estudio concluye que estas extremidades reducidas evolucionaron al mismo tiempo que cráneos y mandíbulas cada vez más grandes y potentes, probablemente como una adaptación para abatir grandes presas con la mandíbula.