La relación entre la cafeína y este órgano vital es compleja porque, por ahora, no existe un consenso sólido sobre el número de tazas que se pueden consumir al día sin que impacte en la salud. Esto se debe a que es una bebida con propiedades estimulantes que altera la presión arterial e influye en el ritmo cardíaco.
Las cifras varían porque unas contabilizan únicamente los fallecimientos causados de forma directa por las altas temperaturas, mientras que otras estiman también su impacto sobre enfermedades previas. Conocer cómo se calculan permite comprender la verdadera magnitud de este riesgo para la salud.