El fenómeno astronómico provocará una caída temporal de hasta 9,7 gigavatios de generación fotovoltaica en toda Europa, 5 de ellos en España. La coincidencia del evento con el atardecer ayuda, pero la tensión provocada por la sequía en centrales nucleares e hidroeléctricas obliga a los operadores a coordinar reservas extraordinarias de energía.
La emergencia deja además cientos de heridos y graves daños materiales, mientras los equipos de rescate trabajan para localizar a posibles supervivientes entre los edificios colapsados.