Tras separar las muertes por causas externas, un análisis de cohortes de gemelos sugiere que los factores hereditarios tienen un peso mucho mayor del que se estimaba en la duración de la vida humana.
El modelo propone cuatro dimensiones interconectadas para entender cómo surge y evoluciona la enfermedad, integrando factores como el envejecimiento y la obesidad.