El sistema usa inteligencia artificial con el fin de analizar rasgos como el tono y la intensidad e identificar señales de trauma sin acceder al contenido de las conversaciones. La herramienta podría aplicarse en servicios de atención y entornos clínicos, donde permitiría anticipar situaciones de riesgo y mejorar la respuesta institucional.
Estos ejemplares se alimentaban de peces gracias a sus largas filas de dientes entrelazados y vivían en hábitats interiores, cerca de ríos o manantiales donde cazar. Un equipo de exploración de 20 personas descubrió restos fósiles en mitad del Sahara.