Un equipo internacional propone considerar el aprendizaje científico como una necesidad crítica en contextos de guerra. La experiencia de una escuela de verano en Úzhgorod muestra cómo sostener las capacidades investigadoras del país.
Unas células del sistema inmunitario, llamadas macrófagos, se encargan de engullir los deshechos que liberan algunos tejidos como el miocardio, el músculo esquelético y la grasa parda tras consumir energía. Sin ellas, la actividad de las mitocondrias decae y los órganos no pueden funcionar correctamente.