Aigüestortes, refugio de algunos de los bosques maduros mejor conservados de España

Un nuevo inventario revela que los rodales de mayor edad del Parque Nacional alcanzan valores de hasta 8,7 sobre 10 en grado de madurez y que sus reservas de carbono se han más que duplicado en los últimos 30 años.

Parque Nacional de Aigüestortes
Parque Nacional de Aigüestortes. / CREAF

Los bosques maduros son referentes de cómo serían estas masa arbóreas si no hubieran sido alteradas por el impacto humano y estuvieran libres de fenómenos extremos como grandes incendios, como resultado de su propia dinámica natural.

Estas condiciones crean un entorno óptimo que favorece una fauna y flora muy diversa y exclusiva, con árboles centenarios y abundancia de madera muerta de grandes dimensiones.

En el Mediterráneo es difícil encontrarlos y se estima que ocupan menos del 1 %. Ahora, un nuevo estudio realizado en todo el Parque Nacional de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici y su Zona Periférica concluye que concentra la mayor cantidad y calidad de bosques maduros de Cataluña y España conocida hasta ahora.

En el Mediterráneo es difícil encontrarlos y se estima que ocupan menos del 1 %

Para hacerse una idea del valor de estos bosques pirenaicos, mientras el Informe Estado de la Naturaleza 2020 de Cataluña señalaba que, en una escala del 1 al 10, el conjunto de los bosques de Cataluña tenía un grado de madurez de 2,3, en el caso de Aigüestortes, en algunos de los bosques estudiados, este índice alcanza hasta 8,7.

En el caso de España, la comparativa de bosques similares de abetal, pinar de pino negro y pinar de pino albar también sitúa al Parque Nacional, en conjunto, entre los que presentan los valores de madurez forestal más elevados.

Como parte del trabajo, también se ha llevado a cabo el 4.º Inventario Ecológico y Forestal del Parque Nacional, en el que se han muestreado y analizado 192 parcelas, tanto dentro del Parque Nacional como en su zona periférica de protección, para obtener una fotografía detallada de su estado de conservación, grado de madurez y composición de los bosques.

Entre muchas otras conclusiones, se constata que los valores medios de madurez de los bosques del Parque Nacional se sitúan entre 4,2 y 4,7 sobre 10. En cuanto a los 20 rodales más maduros, que en conjunto ocupan 432 hectáreas, la mayoría son abetales, mientras que cuatro son pinares de pino albar y tres, pinares de pino negro.

Entre muchas otras conclusiones, se constata que los valores medios de madurez de los bosques del Parque Nacional se sitúan entre 4,2 y 4,7 sobre 10

Los valores de madurez de estos rodales oscilan entre 5,3 y 8,7 sobre 10 y se concentran en los valles de Sant Nicolau (Alta Ribagorça) y Espot (Pallars Sobirà), dentro de la zona de protección estricta del Parque Nacional, y también en el valle de Colomèrs (Val d’Aran), en la zona periférica de protección.

"Los bosques maduros tienen árboles de diferentes dimensiones y edades, madera muerta de grandes dimensiones que conforma una estructura arbórea muy compleja, formada por muchos estratos de vegetación", explica Jordi Vayreda, investigador del CREAF y quien ha coliderado el inventario.

Esta diversidad crea una infinidad de condiciones microclimáticas que ayuda a retener mejor la humedad, mejorando su resiliencia ante perturbaciones como los incendios o las sequías y proporcionando refugio y alimento a una gran diversidad de especies exclusivas, raras y a menudo amenazadas, como el urogallo. Además, son importantes reservorios de carbono.

"Por eso, saber dónde se encuentran y preservarlos debe ser una prioridad", destaca Vayreda.

Esta diversidad crea una infinidad de condiciones microclimáticas que ayuda a retener mejor la humedad

En cuanto a la composición de los bosques del Parque Nacional, el inventario revela que el pino negro (Pinus uncinata) es la especie dominante, seguido del abeto (Abies alba) y el pino albar (Pinus sylvestris), entre otras. Respecto a los arbustos, el rododendro (Rhododendron ferrugineum) es la especie más frecuente, seguido del arándano (Vaccinium myrtillus).

Para conocer el grado de madurez, se han analizado elementos como la cantidad de árboles de grandes dimensiones, la madera muerta y la diversidad de dendromicrohábitats —pequeñas características morfológicas que aparecen en los troncos y las copas de los árboles vivos, como cavidades, heridas, madera expuesta, ramas muertas, corteza desprendida u otras formas irregulares, y que constituyen refugios para numerosos organismos.

Los resultados forman parte del proyecto BHAVEC, coordinado por el CREAF y el CTFC en colaboración con el Parque Nacional. La iniciativa incluye el Inventario Ecológico Forestal de 2024 y un estudio específico sobre los bosques maduros.

Se ha creado una hoja de ruta para acelerar el envejecimiento de algunas parcelas y ya se han puesto a prueba diversas actuacionessumario

Además, se ha creado una hoja de ruta para acelerar el envejecimiento de algunas parcelas y ya se han puesto a prueba diversas actuaciones. Otro de los resultados es que, por primera vez, se ha analizado cómo han evolucionado los bosques de este Parque durante las últimas tres décadas.

CREAF

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Más maduros y más carbono que hace 30 años

Además, por primera vez, el inventario actual se ha comparado con los inventarios de 1993, 2004 y 2014. La comparativa revela que los bosques del Parque han aumentado de manera notable el carbono almacenado durante las últimas tres décadas.

Por ejemplo, en las parcelas dominadas por abeto, el carbono almacenado en la biomasa de los árboles vivos ha pasado de 69,8 a 148,5 toneladas por hectárea, más del doble; en las de pino albar, ha aumentado de 57 a casi 100 toneladas por hectárea, y en las de pino negro, de 47 a 65 toneladas por hectárea.

Esto significa que durante estos últimos 30 años los bosques del parque han continuado secuestrando CO₂ y seguirán haciéndolo en el futuro.

Esto significa que durante estos últimos 30 años los bosques del parque han continuado secuestrando CO₂ y seguirán haciéndolo en el futuro

"En general, también constatamos que los bosques son cada vez más maduros, con más árboles de grandes dimensiones, más madera muerta y una mayor diversidad estructural y de especies", explica Lluís Comas, investigador del CREAF. Según el investigador, "esto demuestra la importancia de utilizar la figura de Parque Nacional como máxima protección para conseguir bosques así de maduros".

Envejecer un bosque

Según los investigadores, los procesos que llevan un bosque hacia la madurez pueden requerir décadas o incluso siglos. Por eso, también proponen actuaciones que pueden acelerar este envejecimiento.

"Algunas de las propuestas buscan conservar y reforzar los elementos de madurez que ya existen en el bosque y, al mismo tiempo, crear las condiciones para que se desarrollen nuevos. Entre las medidas previstas se propone reducir selectivamente la competencia alrededor de los árboles de grandes dimensiones y de las especies acompañantes, así como abrir pequeños claros para favorecer estos árboles, estimular la regeneración y diversificar la estructura y composición del bosque", explica Pol Guardis, del CTFC.

Algunas de las propuestas buscan conservar y reforzar los elementos de madurez que ya existen en el bosque 

Pol Guardis, del CTFC

Otra medida importante es conservar y generar madera muerta de grandes dimensiones, tanto dejando árboles muertos en pie como en el suelo, "ya que es un hábitat clave para un amplio abanico de especies, entre las que se encuentran hongos, briófitos, líquenes, escarabajos y otros invertebrados, aves y pequeños mamíferos", destaca Xènia Jaumejoan, del CTFC.

Estas actuaciones ya se han puesto a prueba en uno de los rodales de la zona periférica del Parque como experiencia piloto, con el objetivo de analizar su evolución y valorar hasta qué punto determinadas intervenciones pueden acelerar procesos que, en condiciones naturales, se producirían mucho más lentamente.

"Estos estudios deben permitirnos entender mejor cómo son y cómo han cambiado los bosques del Parque, pero sobre todo nos proporcionan herramientas para decidir cómo debemos conservarlos", destaca Lluís Florit Molina, director del Parque Nacional de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici.

El equipo de investigación también coincide en que estas actuaciones pueden servir para acelerar la madurez de otros bosques de España y Cataluña en el futuro.

Fuente: SINC
Derechos: Creative Commons.
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