MATEMÁTICAS, FÍSICA Y QUÍMICA: Astronomía y Astrofísica

La sonda Voyager 1 traspasó las fronteras del sistema solar en agosto de 2012

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Algunas investigaciones ya señalaban que la nave lanzada en 1977 había abandonado la burbuja de influencia solar, pero la NASA no lo quería confirmar. Ahora un estudio con la intervención de la institución aporta nuevas evidencias. Los expertos estiman que la perseverante viajera  se halla a una distancia equivalente a 125 veces la separación entre la Tierra y el Sol.

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SINC | 12 septiembre 2013 20:00

<p>La sonda Voyager 1 y su compañera, la Voyager 2, llevan 36 años explorando el Sistema Solar./ NASA</p>

La sonda Voyager 1 y su compañera, la Voyager 2, llevan 36 años explorando el Sistema Solar./ NASA

Durante los meses de abril y mayo de 2012, los instrumentos de la sonda Voyager 1 de la NASA registraron una densidad de electrones similar a la del medio interestelar que se extiende más allá de los dominios del Sol. El hallazgo parecía confirmar que la nave había escapado a la influencia del astro, sin embargo, aún faltaban datos para disipar la desconfianza de los científicos de la agencia estadounidense.

Varios artículos, entre ellos tres publicados durante el pasado mes de julio en la revista Science, ya apuntaban a la disminución de partículas solares como la evidencia de que la transeúnte galáctica había alcanzado la heliopausa, la zona de transición que actúa como ‘antesala’ de la frontera.  

La misma publicación recoge esta semana las pruebas científicas definitivas de que la Voyager 1 rebasó el límite del sistema planetario el 25 de agosto de 2012. “Es la primera vez que logramos alcanzar el medio interestelar, por eso este paso es tan importante”, asegura a SINC Donald A. Guernett, investigador en el departamento de Física y Astronomía de la Universidad de Iowa, una de las tres instituciones estadounidenses participantes en el estudio, junto con el Centro Espacial Goddard de la NASA y la Universidad Católica de América.

Aunque los sensores de la nave robótica, que envían continuamente datos a la Tierra, ya han determinado la composición del medio interestelar, consistente “básicamente en hidrógeno, hidrógeno ionizado (protones) y polvo”, aún “se sabe poco acerca de él y su interacción con el Sol y el gas ionizado o viento solar que rodea a la estrella”, declara el experto.

Fue el registro de una densidad de electrones de 0,08 centímetros cúbicos, dentro de los límites teóricos de la prevista para el plasma interestelar, lo que alertó a Guernett y su equipo de que la Voyager 1 había salido de la heliosfera. Más allá, la heliopausa separa el manto de influencia solar del exterior, más frío y oscuro.

“Es la primera vez que logramos alcanzar el medio interestelar, por eso este paso es tan importante”

Esta vez los investigadores afrontaron las mediciones con una serie anterior obtenida entre octubre y noviembre de 2012, y detectaron esta disminución en la concentración de partículas. Además, la comparación de la frecuencia de las ondas emitidas cuando los vientos solares alcanzan la cubierta de la heliopausa con los registros de la sonda permitió establecer finalmente la fecha de cruce en torno al 25 de agosto de 2012.

“Ahora que conocemos los datos clave, creemos que este es un gran salto en el estudio del espacio interestelar”, afirma Ed Stone, investigador miembro del Proyecto Voyager en el Instituto de Tecnología de Pasadena, en California. “El equipo necesitaba tiempo para analizar las observaciones e interpretarlas. Ahora, podemos responder a la pregunta que todos nos planteábamos: ‘¿Hemos llegado ya?’ Sí, hemos llegado”.

A pesar de las nuevas pruebas cada vez más fehacientes, los científicos aún no han logrado explicar un fenómeno que sigue sembrando dudas entre los más escépticos: el campo magnético solar continúa ejerciendo su influencia en la nave aun cuando se considera fuera de sus dominios.

Un viaje sin retorno

“La Voyager 1 se encuentra muy lejos, a una distancia de unas 125 veces la separación entre la Tierra el Sol”, explica Guernett. Según el investigador de la Universidad de Iowa, la nave nunca regresará a nuestro planeta.

“Nos enfrentamos a dos problemas, el agotamiento del suministro energético del sistema y la debilitación de la señal de radio al alejarse cada vez más de la Tierra. Probablemente no podamos seguir utilizando la sonda a partir de 2025”, añade.

Las denominadas Voyager 1 y 2 son dos sondas robóticas lanzadas respectivamente el 5 septiembre y 20 de agosto de 1977, desde Cabo Cañaveral, Florida (EEUU), con el objetivo inicial de explorar Júpiter y Saturno.

Actualmente, tras 36 años alejándose de nuestro planeta, las dos gemelas se encuentran más lejos de la Tierra y el Sol que Plutón, inmersas en la Misión Interestelar Voyager (VIM, por sus siglas en inglés) que estudia los límites del sistema solar.

Referencia bibliográfica:

D. A. Gurnett, W. S Kurth, L. F. Burlaga, N. F. Ness. “In Situ Observations of Interstellar Plasma With Voyager 1”. Science, 12 de septiembre de 2013.

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Zona geográfica: Norteamérica
Fuente: SINC

Comentarios

  • editoora |01. octubre 2013 19:09:14

    ¿Es la vida la conquista imparable del universo inerte? ¿Y el ser humano su mascarón de proa, la punta de la lanza? Así pues, en el extremo, cerca del infinito, ¿acabará transformándose el universo en pura vida, en una especie de planta sin tierra ni aire? ¿Más bien, en una especie de coral, parte vida y otra parte muerta que es el resto de un pasado que un día vivó? O de otra manera, una vez toda la materia del universo transformada a las órdenes de un genoma, ¿se replegará la vida sobre sí misma, se alimentará finalmente de su propia grasa, como alguien que adelgaza? En cualquir caso, ¿cuál sería el destino de una sonda espacial? Es decir, más allá de las estaciones de paso, de las masas que quieren su visita, ¿cuál seria el final del trayecto? ¿Simplemente lo desconocido? ¿El universo cuya luz ya no puede llegar aquí por muy rápido que vaya? ¿El pasado? ¿La espalda de la bola del ojo que mira por el telescopio? ¿Puede ser ilimitado algo con un principio, fruto de un Big Bang? ¿Y algo con un final? Fragmentos de un libro que recomendar, sobre la vida y la muerte, un extracto en http://goo.gl/Q6L88d

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