CIENCIAS SOCIALES: Psicología

La fórmula ‘colecho, porteo y lactancia’ carece de aval científico

La crianza con apego no funciona como predican los ‘gurús’

  • Facebook
  • Delicious
  • Meneame
  • Arroba

Una relación fuerte y sana entre los bebés y sus cuidadores es imprescindible en la evolución de cualquier criatura. Los partidarios de la ‘maternidad natural’ promueven tres prácticas para afianzarla: el colecho, la lactancia y el porteo. Sin embargo, sus reglas no son ni necesarias ni suficientes, según la ciencia que estudia el desarrollo del niño. El vínculo seguro se consigue respondiendo a sus necesidades físicas y emocionales y, para eso, no valen tres trucos.

Más información sobre:
crianza
apego
bebés
colecho
porteo
padres
lactancia
niños
infancia

Marta Palomo | | 28 enero 2017 08:00

<p>En psicología del desarrollo, el ‘apego seguro’ se refiere a la confianza del bebé en la relación con su cuidador. El porteo puede ser una práctica muy satisfactoria, pero ni garantiza esta confianza, ni es necesario para lograrla. La clave no es cuánto tenerlo en brazos, sino hacerlo cuando el bebé requiera de esa cercanía física. Imagen: Fotolia</p>

En psicología del desarrollo, el ‘apego seguro’ se refiere a la confianza del bebé en la relación con su cuidador. El porteo puede ser una práctica muy satisfactoria, pero ni garantiza esta confianza, ni es necesario para lograrla. La clave no es cuánto tenerlo en brazos, sino hacerlo cuando el bebé requiera de esa cercanía física. Imagen: Fotolia

¿Qué padre o madre no quiere para su hijo un futuro brillante? Que tenga confianza en sí mismo, sea independiente, crezca sano y sepa querer y ser querido. La llamada ‘crianza con apego’ (attachment parenting en inglés) ofrece una receta para alcanzar todas estas metas. También llamada ‘crianza natural’ o ‘respetuosa’, esta filosofía pivota sobre una serie de estrategias necesarias para reforzar el vínculo entre madre e hijo: lactancia, porteo y, como es fundamental que el bebé no llore, colecho.

“Es un engaño. Toma su nombre de la ciencia que estudia el desarrollo humano y eso confunde”, afirma un investigador del apego

El resultado promete ser una criatura con un buen apego a su madre y, por ende, con una larga lista de capacidades. Un bebé sin apego, en cambio, se puede reconocer, según esta tendencia de moda, porque es taciturno, mimado, quejica y, en definitiva, desgraciado.

“Este movimiento es un engaño. Ha tomado el mismo nombre que un campo de la ciencia que estudia el desarrollo del ser humano y eso provoca mucha confusión”, afirma a Sinc uno de los principales referentes en la investigación científica sobre el apego, el psicólogo Alan Sroufe.

En psicología del desarrollo, el término ‘apego seguro’ se refiere a la confianza del bebé en la relación con su cuidador y es algo que se construye con el tiempo, como explica Sroufe. “Muchas de las propuestas que ofrece este estilo de crianza son buenas, pero seguirlas no es garantía de un vínculo seguro y, si los padres no las cumplen, su criatura no tiene por qué tener ningún problema”, aclara.

Dr-William-Sears

El pediatra William Sears, 'gurú' de la crianza con apego y autor de bestsellers.

“En realidad, el actual movimiento de la crianza con apego no es científico, sino religioso”, afirma por teleconferencia con Sinc la ginecóloga estadounidense Amy Tuteur. En su último libro, Push Back: Guilt in the Age of Natural Parenting, (en español, “Retroceso: La culpa en la era de la crianza natural”), Tuteur bucea en sus inicios y rescata fragmentos de la primera obra publicada por el padre de esta corriente, William Sears, en el año 1977:

El tipo de crianza que creemos que es el diseño de Dios para las relaciones entre padre, madre e hijo, un estilo al que llamamos crianza con apego. (…). Tenemos una profunda convicción personal de que esta es la manera en la que Dios quiere que sus hijos sean criados”.

A día de hoy no queda rastro de estas referencias religiosas ni en la web ni en los artículos de Sears, quien ha declinado participar en este reportaje. Sin embargo, Tuteur mantiene que, como en sus inicios, esta filosofía no busca el bienestar de los niños sino que, en realidad, es una marca de identidad de los padres. “En los años 50, tu estatus social lo marcaba el club de campo al que pertenecías. Ahora lo demuestras explicando que crías con apego a tus hijos y a qué colegio los llevas”, puntualiza la ginecóloga.

Orfanatos y negligencias, origen de la ciencia del apego

“La formación de un buen vínculo durante los primeros años de vida es esencial, pero Sears dictamina que para ello es imperativo una madre perfecta y disponible tanto física como emocionalmente las 24 horas. Si no, el niño será terrible –declara Tuteur– Esto no es solo sexista y retrógrado, sino que, además, es mentira”.

“En los 50, el club de campo señalaba tu estatus social. Ahora, lo marcas explicando que crías con apego a tus hijos”, dice Tuteur

A lo largo de los últimos treinta años, numerosos estudios han demostrado que, desde el mismo momento en que nace, el ser humano necesita de un ambiente receptivo y unas relaciones personales que lo apoyen para construir de manera correcta sus circuitos cerebrales y establecer las bases de una buena salud física y mental.

Según recoge el Consejo Científico Nacional del Desarrollo del Niño de la Universidad de Harvard (Boston, EE UU), una crianza negligente puede causar más daños en el desarrollo emocional del niño que el abuso físico, y constituye “la manera más prevalente de maltrato infantil”.

Las raíces de estas investigaciones residen en los trabajos sobre salud mental infantil que el psicoanalista británico John Bowlby realizó en varios orfanatos tras la II Guerra Mundial, y que le llevaron a formular la teoría del apego. Bowlby descubrió la importancia de ese vínculo al observar que los niños que sufrían una privación extrema de atención y cariño eran más propensos al fracaso escolar y social, a los problemas mentales y a enfermedades crónicas.

huérfanos de guerra

La teoría de la crianza con apego nació con los trabajos sobre salud mental infantil en orfanatos tras la II Guerra Mundial (en la imagen, uno de ellos). Desde entonces los psicólogos investigan científicamente las consecuencias devastadoras de la ausencia de protección sobre la salud mental de los niños, pero ninguno de sus estudios avala las normas de la ‘crianza natural’. Imagen: Wikipedia

La psicóloga Mary Ainsworth, por su parte, aportó a estas observaciones la evidencia empírica necesaria para establecer una relación causa–efecto. Mediante una técnica llamada ‘situación del extraño’, que aún se utiliza en los laboratorios actuales, estudió la relación madre–hijo en el primer año de vida. Ainsworth demostró una relación directa entre las respuestas de la madre a las necesidades de su hijo y la seguridad del vínculo entre ellos.

Desde entonces, los científicos han detallado las consecuencias devastadoras de una crianza negligente y la definen como “la ausencia de atención suficiente, de respuesta y de protección que requiere cada niño a una determinada edad”. La depresión del cuidador y un aislamiento social o geográfico son los principales factores de riesgo para una atención negligente.

Un apego seguro se consigue respondiendo a las señales del bebé de manera sensible, apropiada y efectiva; no con una serie de trucos

La receta y el sabor de un apego seguro

Aunque se supone que el término ‘apego’ del movimiento de Sears hace referencia a esta línea de investigación, los estudios publicados hasta la fecha no incluyen ni demuestran la eficiencia de ninguno de sus principales mandatos para lograr un vínculo seguro: lactancia, colecho y porteo.

“Todos los bebés van a generar un vínculo con la persona que los críe, no es necesario hacer nada para promoverlo –aclara a Sinc Alan Sroufe por teleconferencia–. Sí debemos esforzarnos en que el niño confíe en esta relación y, además, sabemos cómo conseguirlo. Un apego seguro se consigue dando respuesta a las necesidades y señales del bebé de manera sensible, apropiada y efectiva. No con una serie de trucos, como dicta Sears”.

Sroufe, profesor emérito de la Universidad de Wisconsin (EE UU), lleva más de treinta años estudiando el desarrollo cognitivo y emocional de una cohorte de 200 niños. Sus resultados demuestran que el apego sucede de manera natural, que se establece con más de un cuidador, que es jerárquico y, sobre todo, que no es tan determinista como asegura la ‘crianza natural’.

“El desarrollo humano es como una pirámide: los dos primeros años son clave, pero las relaciones de amistad que tenemos a lo largo de la vida también determinan nuestra capacidad adulta para lidiar con los conflictos”, asegura el experto.

biberón

Aunque la lactancia materna, mientras dura, es valiosa para el sistema inmunitario, no resulta crítica para que el niño desarrolle un vínculo seguro. Imagen: Fotolia

El gran hallazgo de este científico después de décadas de investigación es que aquellos bebés que establecen un vínculo seguro con sus cuidadores tienden a enfrentarse mejor a la adversidad y a recuperarse de las dificultades una vez que son adultos. “Nuestra conclusión es que no hay nada más importante que las primeras experiencias –afirma de manera contundente Sroufe–. Pero siempre, siempre, hablamos de estadísticas. La vida y el desarrollo son complicados: un buen principio se puede torcer y uno malo enmendar”.

Ni el pecho ni el biberón influyen en el apego

El término ‘apego seguro’ no tiene ninguna connotación física de proximidad, por lo que el porteo, una estrategia básica en la ‘crianza natural’, no influye de manera alguna en el futuro del niño. “Las madres de bebés con un apego inseguro o evasivo los tienen en brazos tanto tiempo como el resto de madres –explica el investigador estadounidense–. La clave no es cuánto, sino el hacerlo cuando el bebé requiera de esa cercanía física”.

“Las madres de bebés con un apego inseguro o evasivo los tienen en brazos tanto tiempo como el resto”, explica Sroufe

Lo mismo sucede con dar el pecho, piedra angular de esta tendencia de moda. “La lactancia materna es algo precioso, pero no resulta crítica para que el niño desarrolle un vínculo seguro –asegura Sroufe–. Lo importante es alimentar a un bebé cuando este lo requiere y no cuando tú quieres que coma”.

Una revisión de todos los estudios empíricos publicados desde el año 1985 sobre lactancia materna y vínculo maternofilial concluye que no hay evidencia que sustente la suposición de que esta práctica tiene un efecto positivo sobre la relación entre la madre y el bebé.

“Esta afirmación puede crear sentimientos de culpa innecesarios en madres incapaces de amamantar. Las recomendaciones sobre lactancia solo deberían basarse en sus efectos positivos y documentados sobre la salud de la madre y el hijo”, defienden los investigadores del trabajo.

“Con la lactancia, el porteo y el colecho, la madre proclama su vínculo emocional con el bebé mediante un apego físico a su cuerpo. ¡Ni siquiera puede dormir sola!”, se exclama Tuteur. Para esta ginecóloga, la ‘crianza natural’ reduce el viaje largo, complejo y emocionalmente tenso de la crianza a la mera proximidad física entre madre e hijo.

Ciencia malinterpretada y mentiras

En este sentido, William Sears es un ferviente defensor del colecho. En contra de las técnicas de entrenamiento del sueño, en las que se busca que el niño se duerma sin ayuda externa, este pediatra argumenta que un llanto excesivo es dañino para el desarrollo del bebé. “Expuestos a estas hormonas [del estrés] durante períodos de tiempo prolongados, los nervios no formarán conexiones entre ellos y se degenerarán”, reza su página web.

Pero el estrés de unas noches de insomnio no puede clasificarse como crónico e incluirse en el mismo saco que el causado por la crianza negligente, abusos y maltratos de los que se hace eco Sears en las referencias bibliográficas que expone como aval científico de sus argumentos.

llanto

Los estudios disponibles señalan que los niños con episodios de llanto prolongado tienen más probabilidades de sufrir hiperactividad y fracaso escolar, pero no que esto se deba a la falta de atención de sus padres, como asegura Sears. Esta y otras conclusiones del ideólogo de la ‘crianza con apego’, basadas en artículos científicos sacados de contexto, son falsas. Imagen: Fotolia

Del mismo modo, otro de los estudios sacado de contexto en las referencias de Sears es el de Dieter Wolke, de la escuela médica de Warwick (Inglaterra). Este trabajo demuestra que niños con episodios de llanto prolongado tienen hasta diez veces más probabilidades de presentar un trastorno de déficit de atención con hiperactividad y un peor rendimiento escolar que el resto.

El estrés de unas noches de insomnio no puede clasificarse como crónico e incluirse en el mismo saco que el causado por la crianza negligente

“Los investigadores concluyen que sus resultados podrían ser debidos a una falta de respuesta de los padres hacia sus hijos”, escribe Sears. Esta afirmación es falsa, pues en el artículo en cuestión los autores no comentan esa posibilidad.

“El llanto de los bebés es la primera forma de comunicación para asegurarse la alimentación y la proximidad”, explica a Sinc Dieter Wolke. Según el investigador, durante los primeros tres meses un 25% de los bebés llora demasiado (más de tres horas seguidas) debido, seguramente, a diferencias individuales en el proceso de adaptación. Después de tres meses, solo entre un 4% y un 10% persiste en problemas regulatorios (llorar, dormir y alimentarse) y estos son los incluidos en esta investigación.

Preguntado sobre si el llanto de estos bebés pudiera ser debido al comportamiento de los padres, Wolke responde: “Puede ser, pero sería muy raro. Existe muy poca evidencia, al menos para el llanto del cólico, de que esté relacionado con un cuidado pobre de los padres”.

Felices sueños

No solo la mayoría de referencias que esgrime Sears están fuera de contexto sino que, además, no hace ninguna mención a los estudios que demuestran que otras técnicas que no promueven el colecho sí funcionan y que no dañan ni al bebé ni al apego entre padres e hijos.

colecho

El colecho entre padres e hijos es habitual en muchas partes el mundo. En occidente, se ha reintroducido como práctica de ‘crianza natural’. Imagen: Fotolia

Cuando en el año 2006, la Academia Estadounidense de Medicina del sueño revisó 52 estudios sobre la eficiencia de las técnicas de entrenamiento del sueño, obtuvo un resultado notable. “El 94% de las intervenciones fueron eficaces, con una mejora clínica [del insomnio] en el 80% de los niños tratados, que se mantuvo entre tres y seis meses”, explica el resumen del estudio.

Muchas técnicas de entrenamiento del sueño que no promueven el colecho funcionan y no dañan la relación de apego entre padres e hijos

“Las técnicas de entrenamiento del sueño son seguras como mínimo a cinco años vista tras la intervención”. Esta es la conclusión del mayor y más largo estudio hecho hasta la fecha sobre los posibles efectos, beneficiosos o nocivos, de estas estrategias.

En este ensayo, la investigadora Anna Price y su equipo del Royal Children’s Hospital (Victoria, Australia) reclutaron a 326 infantes de siete meses con problemas de insomnio y demostraron, cinco años más tarde, que no había diferencia alguna entre los que habían sido sometidos a estas técnicas y los que no, en lo que refería a la salud física y emocional del niño y al apego con sus padres.

“Mi conclusión es que el amor se puede demostrar de muchas maneras diferentes y cada uno debe criar a sus hijos como mejor le parezca, no como un libro dictamina que debe hacerse –afirma Tuteur–. El principal problema de la ‘crianza con apego’ es que para ellos solo hay un método correcto: el suyo”.

Zona geográfica: Internacional
Fuente: SINC

Marta Palomo

marta

Doctora en biología y comunicadora científica especializada en biomedicina. Colaboradora de SINC.

Comentarios

  • Silvia |30. enero 2017 08:16:27

    Para nada estoy de acuerdo con el artículo. Hablar de técnicas de entrenamiento al referirse al sueño por ejemplo cuando sabemos que el sueño es un proceso evolutivo, me da hasta miedo. Cada uno tiene su método de crianza, eso esta claro pero que personas que han investigado escriban este tipo de artículos, me da mucho que pensar.

    Responder a este comentario

  • Elena López Acuña |30. enero 2017 08:16:47

    Buenos días, sin entrar en mucho detalle, sí hay evidencia científica que relaciona porteo con apego seguro: 21. Anisfeld E, Casper V, Nozyce M, Cunningham N. Does infant carrying promote attachment? An experimental study of the effects of increased physical contact on the development of attachment. Child Dev. 1990; 61(5): 1617–27.

    Gracias, un saludo

    Responder a este comentario

    • David |01. febrero 2017 08:17:02

      Ojo, que hay varias cosas aquí. Primero, el diseño es bastante débil, tanto por la muestra (muy pocos participantes) como por el tipo de intervención. Esto hace que las conclusiones sean MUY prematuras, especialmente para declarar una relación causal como lo hacen los autores. Segundo, lo que se asume, es que el porteo media conductas aversivas de las madres. Por lo tanto, la relación se debería a un efecto terapéutico del porteo, cuando las madres sienten un rechazo inicial al contacto con sus bebés. No es una relación porteo-apego en situaciones normales. Saludos!

      Responder a este comentario

      • Diana Sanchez Sanchez |02. febrero 2017 08:31:46

        Hola !
        David eres Marta?

        Me gustaría saber quien nos está respondiendo a los comentarios...

        Gracias

        Responder a este comentario

        • Cristina |06. febrero 2017 09:37:04

          ¿De verdad crees que sólo la autora de la noticia sabe interpretar la validez de un estudio científico?

          Responder a este comentario

  • Itsaso Imaz |30. enero 2017 08:17:00

    Totalmente deacuerdo con el artículo, nosotros hemos criado a 4 hijos siempre guiandonos de nuestro instinto y sentido común, pero siempre pensando que era lo mejor para ellos, seguramente con muchos fallos, pero visto el resultado también con muchos aciertos. No hemos seguido ni unas normas establecidas, ni còdigos, hemos intentado darle a cada uno lo que necesitaba. He tenido la suerte de dar el pecho a los 4 hasta los 3 años, pero si los hubietamos alimentado con biberón no pasaría nada. A la hora de dormir, pues de todo, desde la que se dormia en su cuna desde el primer mes hasta la que hoy es el día con sus 8 años que si algún miembro de la familia accede duerme con el porque le encanta,. Pero lo que tengo claro que todo lo que hemos hecho sirve para nuestra familia, no somos ni modelo ni ejemplo para nadie. Como madre de muchos, me piden consejo muchas veces, intento no darlos, o por lo menos no como dogma de fé. Mi mejor consejo es hazlo como tú creas que es lo mejor para vosotros, y pasa de lo que te digan libros, madres, sabiondos o gurus. A mí me ha ido muy bien, y creo que a mis hijos también.

    Responder a este comentario

  • Mama Resiliente |30. enero 2017 08:18:17

    La ciencia sí avala la lactancia materna, el colecho y el porteo para favorecer el apego seguro. Le remito a la Asociación Española de Psicología Perinatal y lea todos los documentos que le plazca. Además, los "entrenamientos del sueño" sí son perjudiciales para el bebé, entre otras cosas porque dejarles llorar, colapsa el cerebro de hormonas del estrés, por lo que el niño termina por resignarse y pierde la confianza en que vaya a ser atendido por sus cuidadores. Devastador. También le invito a que visite el blog de Ibone Olza, psiquiatra infantil y activista por la lactancia materna y sus beneficios a largo plazo, porque dar el pecho no sólo es alimento, también fomenta el vínculo a través de la activación de zonas muy concretas del cerebro. Un saludo.

    Responder a este comentario

    • David |01. febrero 2017 08:16:50

      Esto es completamente falso. Hasta ahora TODOS los estudios que he leído sobre el tema no encuentran efectos negativos a nivel emocional, social o cognitivo en niños con los que se usa entrenamientos del sueño. Ese es un mito sin ninguna base científica. El estrés causado por este tratamiento no es tóxico, es un estrés de niveles normales, que no generan ningún daño a nivel cerebral. Tampoco hay evidencia que relacione colecho con apego (hasta ahora, sólo he visto un estudio al respecto, del año 2015 si no recuerdo mal, con resultados alentadores pero totalmente insuficientes - algo que reconocen los propios autores, por cierto). La lactancia materna tiene enormes beneficios sobre la salud, que es innegable, y DEBE fomentarse. Pero tampoco existe suficiente evidencia de momento para establecer una relación entre lactancia materna y apego. Aquí se habla de evidencia científica, y en ese sentido, el artículo se basa en la evidencia disponible de momento. Saludos!

      Responder a este comentario

      • Angélica |06. abril 2017 10:23:28

        David, me.han gustado mucho tus respuestas y estoy de acuerdo con este artículo ya que he visto de primera mano efectos negativos de un exceso en la lactancia, el porteo y el.colecho. Me gustaría hablar más.contigo

        Responder a este comentario

  • Normei |31. enero 2017 08:19:48

    Cuando alguien escribe "se ha malinterpretado" o "como dicen los gurús", pero luego vienen ellos a explicartelo correctamente... pero no son gurús, y por supuesto están siempre en lo cierto. Como si la conducta humana, o el apego, se pudiera medir, cuantificar o estudiar de forma exacta.
    Por otro lado, llamar "truco" a la lactancia manterna, al colecho o al porteo, en fin... Evidentemente por sí solas estas actividades no garantizan un apego seguro, que más bien tiene que ver con una actitud en la atención a las necesidades del bebe. Calificarlas como truco, sí me parece una interpretación hasta malintencionada.

    Responder a este comentario

    • Gisele |02. febrero 2017 08:31:34

      Pensé exactamente lo mismo cuando leí lo de "truco". Y por otro lado, desde cuando se necesitan estudios científicos para tratar con respeto a un hijo, para saber que hacer y seguir nuestros instintos. Me parece que caen en el mismo error que critican. Entonces ahora resulta que la verdad absoluta es la de ellos. Por mi parte creo que hago lo que me hace feliz a mi y a mi hija y a mi familia, y eso incluye el respetarnos y amarnos sin condiciones y límites.

      Responder a este comentario

  • Marta |31. enero 2017 08:19:56

    10 meses de colecho, lactancia materna y porteo. No es una moda, no es el único camino que se debe seguir para criar niños seguros, cada persona elige cómo criar a sus hijos, perome gustaría saber qué de científico tienen las afirmaciones de Teuteur .
    Luché por la lactancia materna porque creí personalmente que era lo mejor para mi hijo. Colecho porque en una cuna no duerme ni 10 minutos seguidos y me niego a sacarle de la habitación y dejarle llorando. Y porteo porque nunca soportó el carro, era meterlo allí y ponerse a llorar. El porteo le dio tranquilidad (a nosotros también) y conseguía dormirse sin llorar. Cada bebé y niño es un mundo, no se puede comparar. Yo doy de lactar porque quiero, pero el colecho y el porteo, en mi caso, es una necesidad

    Responder a este comentario

  • g8a |01. febrero 2017 08:16:33

    Viendo a esta "Doctora" calificar de truco, la lactancia, el portero y el colecho, ya dice mucho e ella, no es nada imparcial, ha juntando esos datos para dar su opinión, no para exponer unos datos y dar unas conclusiones objetivas. Dice que los que crían con apego creen que su manera es la buena (eso dice ella), pero, el artículo tal como lo ha redactado, hace lo mismo. Vamos que lo ha hecho para decir que no está de acuerdo con ese tipo de crianza y ha intentado tirar toda la mierda encima que se ha encontrado para desacreditarla, por lo que para mí esa señora pierde toda la credibilidad que pudiera tener.

    Responder a este comentario

  • Estela Sacristan |01. febrero 2017 08:17:30

    Una pena que esto lo escriba una Bióloga....se olvida que somos mamíferos...ya solo con eso...todo lo demás es hablar por hablar....y no es la lactancia materna, el colecho y porteo...lo que da el apego seguro...sino unos padres que conocen la naturaleza humana y las necesidades con la que los bebes vienen al mundo...menos ciencia y mas sentido común. A mi no me tiene que decir ni un médico ni un psicólogo, ni el mas ciéntifico de los científicos....que mis hijos necesitaban brazos y compañía...de día y de noche.....y sobre la lactancia materna....es que no tiene ni sentido cuestionarlo...pero en fin...si eres feliz con este artículo allá tú...yo soy feliz con la decisión que tome en su momento...y me apenará siempre ver lo engañada que esta la gran mayoría...y tantos bebés y niños que sufren esta sociedad tan alejada de nuestra naturaleza...y que se harán adultos...mas o menos seguros...y que desgraciadamente reiteraran el mismo estilo de crianza que le dieron sus padres...sufriendo ellos y sus hijos.

    Responder a este comentario

  • Yolanda Salvatierra Ferrón |01. febrero 2017 08:21:06

    Un buen artículo, felicidades y muchas gracias!

    Responder a este comentario

  • Gisele |02. febrero 2017 08:31:09

    Hágame el favor, llamar "truco" y moda a la lactancia, al colecho y al porteo, como si se acabaran de inventar. Yo crío con respeto porque me nace, porque me hace feliz, hace feliz a mi hija y a mi familia, y no necesito estudios científicos ni opiniones de "gurús" que me digan que hacer como mamá, estudios que solo buscan realzar el ego de algunos "profesionales" que sobre todas las cosas quieren y creen tener la razón.

    Responder a este comentario

  • Paola Rueda |03. febrero 2017 08:46:32

    Y luego luego van las mama nazis y la breastapo a defender su pseudociencia. Si bien el artículo es algo escueto, Tuteur en su libro afirma que este método se crianza surgió despues de WWII para regresar a las mujeres a la casa. Tal y como era antes la religión, esta filosofía busca que la mama tenga que dedicarle tanto tiempo al bebe para su sano desarrollo que no pueda hacer nada mas. No es de sorprenderse que los primeros y mas importabtes libros sobre el tema estén escritos por hombres arios.

    Responder a este comentario

    • Amelia |04. abril 2017 13:31:13

      El mejor comentario que he leído al respecto en toda mi vida.

      Responder a este comentario

    • jazmin |22. mayo 2017 10:30:25

      Es en serio tu opinión? o fue resultado de alguna paranoia conspirativa donde la raza aria es la mejor? No ven que esto va más allá de lo que william escribió?, es amar solo por amar y que mejor persona o personas para hacerlo, que tus propios hijos. La mejor de las experiencias es amarte a ti en primer lugar y poder extender ese amor a los demás y es tan rico, bello, satisfactorio, etc amar incondicionalmete a tus hijos que no debería estar a discución el que alguien opine que lo mejor es dar a tu bebé el pecho, colecho o porteo.
      Y en cuanto regresar a las mujeres a la casa es cuestión de cada quién, si no tienes todos los recursos necesarios o no estas preparada para un bebé solo no lo tienes y ya, para nada es un sacrificio estar en la casa y velar por sus necesidades.
      Claro que se puede tener un trabajo, una casa , una familia, amigos, etc y todo a la vez en perfecta sincronía, pero regreso a lo de estar preparada, si no lo estas obviamente no podrás hacer nada de esto de manera satisfactoría.

      Responder a este comentario

  • esther |03. febrero 2017 09:38:11

    Hablar de lactancia materna como un "truco fácil" es algo que todavía no había escuchado nunca así que aunque no estoy muy de acuerdo con gran parte de las afirmaciones he seguido leyendo con mucha curiosidad para ver que proponía hasta que empieza a defender las "técnicas de entrenamiento del sueño en bebes" o a minimizar la importancia de "unas cuantas" noches de estrés de los niños, en fin... nada nuevo bajo el sol ... Por cierto, esta misma persona ya había escrito anteriormente otro artículo con tema "La lactancia materna bajo la lupa de la ciencia,¿Se han exagerado sus beneficios permanentes?" siguiendo a la misma linea y la misma autora, Amy Tuteur, que tiene visos de convertirse en uno de esos "gurus".

    Responder a este comentario

  • Maria |09. mayo 2017 09:02:46

    O también pensar al revés: como las mujeres somos manos de obra barata, este tipo quiere que no nos mantengamos en el hogar y salgamos a trabajar por sueldos miserables. La fórmula fue creada después de la segunda guerra mundial para alimentar a bebés huérfanos. Y después de eso se hizo el mejor de los negocios.

    Responder a este comentario

QUEREMOS SABER TU OPINIÓN

Por favor, ten en cuenta que SINC no es un consultorio de salud. Para este tipo de consejos, acude a un servicio médico.

AGENCIA SINC EN TWITTER