Diseñadas para sobrevivir sin que nadie las cuide, las especies silvestres cada vez despiertan más interés biotecnológico. Por ejemplo, a la hora de trasladar a variedades comerciales para la alimentación sus genes de resistencia a sequías, plagas o calor. Nos lo cuentan expertos del Centro de Recursos Fitogenéticos y del Banco de Germoplasma Vegetal César Gómez Campo, el primer banco de semillas silvestres del mundo.
El análisis genético de una pieza de piel curtida hallada en la Cueva de los Murciélagos (Granada) demuestra que los pobladores del Neolítico temprano ya criaban cabras domésticas y traza un linaje continuo con razas autóctonas actuales como la Bermeya.
Hace cinco años, 1 000 voluntarios en toda Suiza enterraron más de 2 000 prendas de ropa interior de algodón. Este proyecto de ciencia ciudadana poco convencional tuvo el propósito de obtener una mejor comprensión de la actividad de los organismos del suelo.
En junio se aprobó la nueva regulación europea sobre Nuevas técnicas Genómicas que pone fin a años de bloqueo normativo. Esta normativa permitirá a los agricultores a acceder a nuevas variedades vegetales editadas que se adapten mejor al cambio climático y a las plagas.
Inteligencia artificial y robótica se dan la mano para ofrecer soluciones a la agricultura y la ganadería, con la promesa de hacer que las producciones sean más rentables y más sostenibles. Robots cosechadores, cámaras que monitorizan la salud de los pollos o la alimentación más apropiada para cada vaca o fumigadores autónomos que aplican herbicida de forma selectiva son algunos ejemplos. Nos lo cuentan cinco expertos en el sector.
Cosechar alimentos en la Luna es uno de los grandes retos de la exploración espacial. Un nuevo estudio demuestra que esta legumbre puede crecer y producir semillas en mezclas con regolito lunar artificial cuando se añaden materia orgánica y hongos beneficiosos. El hallazgo abre nuevas vías para desarrollar sistemas agrícolas en futuras bases lunares.
Los resultados de la secuenciación llevada a cabo por equipos de la Generalitat de Cataluña muestran que el virus de la peste porcina africana que ha provocado los brotes en Cerdanyola del Vallès (Barcelona) no concuerda con los que se usan en el Centro de Investigación de Sanidad Animal IRTA-CReSA. Se trata de una nueva variante no registrada y menos virulenta.
Tras descartar la ‘hipótesis del bocadillo’, continúan las investigaciones para dilucidar el origen del brote de peste porcina africana en Collserola. Conocer cuál fue la vía de entrada tiene gran interés para diseñar estrategias sanitarias, económicas y políticas.
Los cerdos y jabalíes infectados con la peste porcina africana suelen morir al par de semanas debido a que el virus ataca directamente al sistema inmunitario. Además, los animales suelen ser asintomáticos los primeros días, lo que provoca que se transmita más fácilmente la enfermedad.
La orden publicada hoy en el BOE responde a la aparición de los primeros casos de peste porcina africana en España tras más de tres décadas sin brotes, lo que ha supuesto la pérdida temporal del estatus sanitario ante la Organización Mundial de Sanidad Animal.