Un xenotrasplante realizado en Estados Unidos ha servido por primera vez como solución temporal hasta que estuvo disponible un riñón de donante humano. El caso, publicado en The Lancet, ofrece nuevas pistas sobre el potencial y las limitaciones de esta técnica.
Un amplio estudio ha analizado hasta 1,1 millones de personas para explorar la relación entre el ADN y las diferencias individuales de comportamiento. Los autores subrayan que el entorno sigue desempeñando un papel fundamental en la formación de la personalidad.
El IPBLN-CSIC identifica marcadores genéticos para esta enfermedad que provoca inflamación de los vasos sanguíneos, la más frecuente a partir de los 50 años.
La E-cadherina, una proteína esencial para mantener unidos muchos tejidos, también permite a las células epiteliales eliminar las que mueren a su alrededor. El hallazgo, observado en embriones de pez cebra y ratón, podría aportar nuevas claves para comprender la inflamación crónica.
Un estudio revela que trabajar de forma conjunta favorece una mayor coordinación de la actividad cerebral, aunque su relación con la cercanía social varía según la edad, el contexto y la evolución de la interacción.
Un análisis de diferentes materiales que sustenten la síntesis de ‘mini-pulmones’ de laboratorio aporta nuevo conocimiento para seguir mejorando la fabricación de organoides, cuyo objetivo es imitar la actividad de pulmones humanos para estudiar enfermedades.
La neurociencia está empezando a reconstruir el cerebro como una red completa de conexiones, avanzando desde organismos muy simples como la mosca de la fruta hasta mamíferos como el ratón. Sin embargo, a medida que el mapa crece, también aumenta la evidencia de que entender su funcionamiento exige mucho más que dibujarlo.
El análisis del ADN antiguo de dos individuos momificados del norte de Chile ha permitido identificar la cepa de viruela más antigua conocida de América. El hallazgo aporta la evidencia genética más sólida hasta la fecha de que el virus llegó al Nuevo Mundo con la colonización europea.
Un estudio en ratones identifica un papel esencial de la proteína GRK2 para mantener el ciclo del pelo, la arquitectura del folículo piloso y la función de sus células madre. Su ausencia favorece la formación de quistes y provoca una pérdida progresiva de cabello.
Un estudio con registros intracraneales muestra que, cuando aumenta la incertidumbre, esta región cerebral emite ondas de alta frecuencia que modifican la actividad de la corteza visual antes de que aparezca el siguiente estímulo. El mecanismo podría ayudar a procesar con mayor rapidez la información inesperada.