POLÍTICA CIENTÍFICA: Política científica

Un falso estudio científico pone en entredicho los filtros de 157 revistas de ‘open access’

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¿Quién teme a la revisión por pares? Así comienza un artículo que publica esta semana la revista Science protagonizado por John Bohannon, biólogo, periodista, bailarín y científico de la Universidad de Harvard. Bohannon explica cómo un trabajo ficticio enviado a varias publicaciones de acceso abierto fue aceptado en más de 150 revistas, un tercio de ellas con sede en la India.

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SINC | 03 octubre 2013 20:00

<p>Más de 157 revistas de acceso abierto dejaron pasar un estudio falso. / <a href="http://www.flickr.com/photos/opensourceway/7496802140/sizes/o/in/photostream/" target="_blank">opensource.com</a></p>

Más de 157 revistas de acceso abierto dejaron pasar un estudio falso. / opensource.com

El 4 de julio de este año, John Bohannon, biólogo, periodista, bailarín y científico de la Universidad de Harvard recibía “una buena noticia”: su trabajo como “biólogo en el Wassee Institute of Medicine” había sido aceptado en el Journal of Natural Pharmaceuticals.

El artículo describía las propiedades anticancerígenas de una sustancia química denominada Cobange que se extraía de un liquen. Sin embargo, la alegría no era tal. Todo el estudio era un engaño.

“Debería haber sido rechazado rápidamente. Cualquier revisor con algo más de formación en química que la Educación Secundaria y con capacidad para entender un gráfico de datos básico tendría que haber visto las deficiencias del estudio inmediatamente. Sus experimentos son tan deficientes que los resultados no tienen sentido”, apunta el investigador.  

“Cualquier revisor con más formación en química que la Secundaria tendría que haber visto las deficiencias del estudio inmediatamente”

Ni el instituto al que dijo pertenecer, Wassee Institute of Medicine, ni la sustancia Ocorrafoo Cobange existen. El Journal of Natural Pharmaceuticals es una publicación de acceso abierto formado por un consejo editorial y asesor de profesores de ciencias farmacéuticas de universidades de todo el mundo.

Este es tan solo un ejemplo de los trabajos que Bohannon presentó durante los pasados 10 meses a 304 revistas de open access –accesibles de forma abierta sin tener que pagar una suscripción–. “Más de la mitad de las revistas aceptaron el estudio sin darse cuenta de sus enormes defectos. Más allá de este resultado, los datos de esta operación encubierta revelan una emergente tierra sin ley en publicaciones académicas”, subraya Bohannon.

El estudio se realizó a partir de dos listas de revistas: el Directorio de Revistas de Open Access (DOAJ, por sus siglas en inglés) y el listado de Jeffrey Beall, documentalista científico de la Universidad de Colorado (EE UU).

“La lista Beall es una página de internet con nombres de revistas, y abochorna a aquellas que él denomina como ‘editoriales rapaces’. El término es un cajón de sastre de las que él ha detectado como prácticas poco profesionales”, explica Bohannon.

Entre enero y agosto de 2013, Bohannon presentó diferentes versiones de este estudio a aquellas revistas cuya temática más se ajustaba al contenido de la investigación. Primero las de ciencias farmacológicas o biología del cáncer, seguidas por otras de medicina general, biología y química.

Del listado definitivo de 304 editoriales de acceso abierto al que envió el trabajo, 167 pertenecían a la lista DOAJ, 121 a la de Beall, y 16 estaban en ambas.

Según el autor del engaño, algunas revistas de acceso abierto que habían sido criticadas previamente por su falta de control en la calidad de las publicaciones le proporcionaron las respuestas más rigurosas de todas. “Por ejemplo, PLoS ONE fue la única que me llamó la atención ante los potenciales problemas éticos de la investigación, como la falta de documentación respecto al tratamiento aplicado a los animales utilizados en el estudio para generar células para el experimento”, explica.

“PLoS ONE fue la única revista que me llamó la atención ante los potenciales problemas éticos de la investigación”

Sin noticias de la revisión por pares

En el momento de publicar este artículo en la revista Science, 157 de las revistas a las que envió la investigación habían aceptado el estudio y 98 lo habían rechazado. De las 49 publicaciones restantes, 29 “parecen estar abandonadas por sus creadores”, señala Bohannon.

Con estos resultados en la mano, el científico demuestra que la lista Beall es muy efectiva a la hora de detectar editoriales con una baja calidad de control. De las revistas de la lista que completaron el proceso de revisión, el 82% aceptó el estudio.

“Por supuesto esto también implica que casi una de cada cinco de las revistas que aparecen en dicha lista actuó correctamente, por lo menos con mi estudio. La mayor sorpresa es que, de los editores que aparecen en la lista del DOAJ y que completaron el proceso de revisión, el 45% aceptó el documento falso”, añade el científico.

Por otro lado, para aceptar el artículo, las revistas se tomaron 40 días de promedio, en contraste con los 24 días de media que tardaron en contestar las que lo rechazaron.

Asimismo, de los 255 documentos que se sometieron a todo el proceso editorial de aceptación o rechazo, aproximadamente el 60% de las decisiones finales se hizo sin señales de una revisión por pares, método para validar los trabajos científicos que consiste en el escrutinio del estudio por parte de investigadores de rango igual o superior al del autor del estudio.

“Este es un síntoma positivo en el caso de las revistas que lo rechazaron, porque implica que el sistema de control de calidad es lo suficientemente alto como para que el editor que examina el estudio lo rechace sin mandarlo a revisión. En el caso de las revistas que lo aceptaron, pasa lo contrario. El documento es suscrito sin ser leído por otra persona”, argumenta el científico.

La India, principal sede de revistas de acceso abierto

Otro de los resultados relevantes del trabajo es que a la hora de detectar la distribución mundial de las revistas de open access, Bohannon se dio cuenta de que la mayoría encubrían su verdadera ubicación geográfica.

“Crean revistas con nombres como el American Journal of Medical and Dental Sciences o el European Journal of Chemistry para imitar y, en algunos casos, clonar literalmente las editoriales académicas occidentales. Sin embargo, las direcciones IP de las webs y las facturas bancarias de estas dos revistas revelaron que se publican en Pakistán y Turquía, respectivamente”, enfatiza el investigador. Ambas aceptaron el estudio.

Alrededor de un tercio de las revistas a las que se envió la investigación ficticia tenían sede en la India, lo que convierte a este país en el lugar del mundo con mayor número de editoriales de open access. Del total de revistas con sede en la India de la muestra, 64 aceptaron la investigación falsa y solo 15 la rechazaron.

Referencia bibliográfica:

John Bohannon “Who’s Afraid of Peer Review? A spoof paper concocted by Science reveals little or no scrutiny at many open-access journals” Science 342, 4 de octubre de 2013. www.sciencemag.org

Zona geográfica: Internacional
Fuente: SINC

Comentarios

  • pata_de_jaguar |04. octubre 2013 10:11:51

    Pero aquí la responsabilidad lo tiene el autor, ya que en ningún momento una investigación científica es concluyente y está abierto a que cada científico corrobore o cuestione los resultados. Si existiera una protección a las publicaciones científicas es la de sancionar información falsa o manipulada con dolo. Como en este caso.

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  • Marita |09. octubre 2013 08:06:20

    Me parece perfecto que se realicen trabajos que marquen los errores que se están cometiendo en la publicación de trabajos científicos. Ahora lo que me preocupa muchísimo el sesgo del estudio en el sentido de solo mandar a el articulo falso a revistas de open accses. Que se esta sugiriendo? que al haber posibilidad de publicar de manera gratuita las revistas no controlan los artículos que publican? Que el pago para publicar asegura un mayor control? Me gustaría mucho que se viera la posibilidad de realizar el mismo trabajo pero en revistas cuyo acceso se paga, y ver que sucede. Espero que de este trabajo surja la conclusión de buscar las maneras de controlar la información de los trabajos científicos y no se caiga en la ingenuidad de pensar que el acceso pago asegura una mejor calidad de los trabajos y mayor control. Todos los que hacemos ciencia deberíamos poder comunicar nuestros trabajos de manera gratuita. Exigir que los programas de becas, subsidios etc dejen de valorar mas los trabajos que se publican en revistas pagas y entre todos establecer las normas de control y regulación que sean necesarias.

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  • Matias |10. octubre 2013 12:12:11

    Las revistas open accses son gratis para quien las quiere leer, pero son pagas (algunas muy caras) para quien quiera publicar en ella. Por lo tanto lo único que les importa es el dinero.

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  • Martin |10. octubre 2013 12:12:57

    El gran negocio llamado Ciencia
    Hacer un Experimento serio y-real, en la mayoría de las ramas de la ciencia demanda de Reactivos y Equipos, de una infraestructura adecuada y de un Becario o Investigador detrás, todo esto requiere de Altísimos Costos, que salen del Estado… Luego para sostenerse en el Sistema, viene la Publicación, no interesa si el articulo es de relevancia o no, hay que publicarlo igual, pagando o en un open acces.
    Oh! Casualidad las plata de los subsidios y las Becas provienen de prestamos internacionales, las empresas de reactivos de “calidad” son 99% de EEUU y las editoriales de gran “impacto” también son manejadas por el pais del Norte. Osea nos prestan dinero a pagar con altos intereses, estamos casi obligados a comprarle los reactivos y el equipamiento, y nos cobran por publicar o por bajar un articulo en revistas, que en su gran mayoria son de ellos, Es decir un negocio redondo… Y lo mas Interesante Centralizan, Clasifican y Capitalizan TODA la INFORMACION CIENTIFICA de relevancia para luego convertirla en un nuevo negocio.

    Además, esto pone en evidencia la gran falencia de los sistemas de evaluación basado fundamentalmente en papers y la facilidad con la que se publican artículos sin rigor científico, Según el exitista sistema un tipo con 10 papers es mejor que uno con 8 y esto es falso, aun cuando se tenga en cuenta el "super impacto" de la revista. Mientras sigamos importando este sistema y sigamos evaluando solo papeles en lugar de conocimientos verdaderos, impacto social o productivo de la ciencia, el sistema va a seguir siendo mediocre y nosotros del tercer mundo.

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  • pepepecas |21. octubre 2013 09:23:58

    Jajajaj, que curiosa nota. Bien vale la pena investigar en este asunto, pero me llama mucho la atención que no se diga nada de editoriales de los llamados pseudoescépticos que eran como una especie de revistas open access y crearon un imperio de revistas por doquier, por ejemplo:

    http://www.sram.org/
    http://www.jod911.com/
    http://cfpm.org/jom-emit/

    Por Belzebú, si las open access publican casi cualquier cosa, imaginen las revistas como la de los enlaces arriba.

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  • Carmen Guisán |11. febrero 2014 09:54:04

    Hay buenas revistas en Open Access, tanto si tienen un acceso gratuito total o parcial. El esfuerzo de los editores por facilitar el acceso no debe confundirse con falta de garantías de calidad. La calidad de una revista se reconoce, entre otros aspectos, por la calidad de los índices en los que está seleccionada. No importa si es barata o cara, si es open access o si está restringida a suscriptores, la calidad es garantizada en general por los miembros del Comité Editorial y por los Comités de selección de los índices académicos de calidad en los que la revista está inscrita. Este artículo no menciona para nada si las revistas estaban en incluidas en índices de calidad. Hay que suponer que las revistas con peores resultados no pertenecían a dichos índices de calidad. Para que las revistas puedan ser de "open access" o al menos de "precio asequible" es importante que las instituciones públicas subvencionen en alguna medida el acceso a las revistas incluidas en los índices de calidad, para que los investigadores no vean limitada su lectura y su difusión a causa del alto coste de las suscripciones. Más información en nuestro Foro Unives: http://forounives2010.blogspot.com

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