Bajo la corteza helada del sur de Encélado, una de las lunas de Saturno, se extiende un océano de agua líquida. Así lo sugieren los gradientes gravitatorios del satélite captados por la nave Cassini, y presentados esta semana en la revista Science por investigadores de Italia y EE UU.
Un equipo de investigadores del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC) ha mostrado por primera vez la validez de la astrosismología, el estudio de las oscilaciones estelares, para analizar las estrellas más masivas y calientes que el Sol. La propagación de esas ondas produce oscilaciones en la superficie del astro y su estudio permite conocer su estructura interna y edad.
Los planetas enanos Sedna –ilustrado en la imagen– y 2012 VP113 son los primeros de los muchos objetos que se supone recorren la nube de Oort, donde también podría aparecer una supertierra / NASA/JPL-Caltech/R. Hurt
Dos investigadores estadounidenses han descubierto un nuevo planeta enano llamado 2012 VP113 en la nube de Oort, justo más allá de nuestro sistema solar. Lo más sorprendente es que su órbita se ve influenciada por la posible presencia de un planeta desconocido, oscuro, gélido y de un tamaño que podría ser diez veces el de la Tierra.
Ilustración de Cariclo y su sistema de anillo. / Lucie Maquet
Un equipo internacional, en el que participan investigadores del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC), ha comprobado que Cariclo muestra dos anillos, un fenómeno inédito fuera de los planetas. Este cuerpo del sistema solar tiene unos 250 kilómetros de diámetro y los anillos parecen estar formados de hielo.
Investigadores del Centro de Astrobiología y el Instituto de Ciencias de Materiales de Madrid han diseñado una cámara de vacío para probar los instrumentos meteorológicos que viajarán en las próximas misiones a Marte. Uno de ellos es el medidor de presión y temperatura de la misión Insight de la NASA, que a partir de 2016 analizará el interior del planeta rojo.
El matemático Yakov Sinai. / Efe
La cámara de vacio simula las condiciones de la atmósfera marciana. / CAB