Los campos elevados de La Mojana, en el Caribe colombiano, son tan extensos que pueden verse desde un avión a gran altitud. Estos sistemas prehispánicos permitieron gestionar enormes cantidades de agua durante los periodos de lluvias intensas y redistribuirla durante los meses secos.
No es ninguna sorpresa que durante largo tiempo a las mujeres se les negó el acceso a estudios y carreras científicas. Lo sorprendente es que, pese a ello, pudiera surgir una oleada de astrónomas que, sobre todo en el siglo XIX y en los países anglosajones, persiguieron, observaron y estudiaron eclipses solares viajando por todo el mundo.