Mientras que la superficie visible de nuestra estrella ronda los 6 000 grados, su atmósfera exterior puede alcanzar temperaturas mucho más altas y superar varios millones de grados. Un estudio revela que unas estrechas explosiones de plasma, conocidas como nanojets, podrían ser las responsables de que esta última capa sea mucho más cálida.
Una colaboración internacional ha obtenido con una precisión cercana al 1 % la tasa de expansión actual del universo o constante de Hubble. Según los resultados, se expande a 73,5 kilómetros por segundo, por cada megapársec de distancia.