La tripulación desarrollará más de cien experimentos en ciencias de la vida en el espacio, materiales, medicina, microgravedad y nuevas tecnologías. Además, la misión prevé que uno de los astronautas, aún por designar, permanezca un año en órbita.
La mayoría de galaxias se mantienen intactas gracias a esferoides luminosos presentes en sus centros, aunque algunas como la Vía Láctea no los poseen. Hasta ahora se desconocía cómo estas estructuras celestes resistieron a las etapas más violentas del cosmos, pero un estudio internacional revela posibles hipótesis de este fenómeno.