Las primeras mediciones detalladas de la composición química de este visitante procedente de otro sistema estelar indican que se originó alrededor de una estrella muy antigua y pobre en elementos pesados. El hallazgo, publicado en Nature Astronomy, aporta nuevas pistas sobre la formación de sistemas planetarios más allá del nuestro.
Un nuevo estudio ha validado la naturaleza planetaria de cuatro objetos que orbitan alrededor de estrellas tipo k, más pequeñas, frías y longevas que el Sol. En concreto, dos de los cuatro localizados se encuentran en una zona carente de cuerpos celestes comparables al gigante de hielo, denominada 'desierto de los Neptunos'.