Nuevas observaciones de la NASA han encontrado una cavidad con más de 200 metros de ancho y otros 43 metros de profundidad. Los investigadores creen que pudo formarse por el impacto de un cometa o un asteroide durante la primera mitad de 2024.
Propuesta una técnica experimental que reproduce el modelo de Sachdev-Ye-Kitaev. Este avance acerca al laboratorio fenómenos hasta ahora reservados a la teoría.