La gravedad también influye sobre la luz y, de hecho, es capaz de doblarla y curvarla. Esto se debe a que, como dijo Einstein, no es una fuerza en sí misma sino una manifestación de la curvatura del espacio-tiempo; un fenómeno que puede observarse en eventos como los eclipses.
El sonido es algo más que notas inscritas en un pentagrama, también puede esconder un código que hable, por ejemplo, de la intensidad de la luz atmosférica de una determinada zona. Llega a España un proyecto de la Universidad de Harvard que ha desarrollado un dispositivo capaz de convertir un eclipse en música.