El nuevo documento revela avances lentos y desigualdades estructurales que condicionan la participación femenina en el sistema español de innovación, especialmente en la transferencia, la financiación pública y los ámbitos tecnológicos.
El sistema usa inteligencia artificial con el fin de analizar rasgos como el tono y la intensidad e identificar señales de trauma sin acceder al contenido de las conversaciones. La herramienta podría aplicarse en servicios de atención y entornos clínicos, donde permitiría anticipar situaciones de riesgo y mejorar la respuesta institucional.