El sistema usa inteligencia artificial con el fin de analizar rasgos como el tono y la intensidad e identificar señales de trauma sin acceder al contenido de las conversaciones. La herramienta podría aplicarse en servicios de atención y entornos clínicos, donde permitiría anticipar situaciones de riesgo y mejorar la respuesta institucional.
Una nueva técnica de aprendizaje por imitación permite que un autómata desarrollado por la Universidad Carlos III de Madrid adquiera movimientos más precisos y adaptativos. El avance mejora su capacidad para realizar tareas domésticas de manera fluida y segura.