Una de las razones por la que la ciudadanía está dejando de usar la inteligencia artificial se debe a la creciente preocupación por la privacidad y la seguridad de los datos. Un informe británico apunta que la percepción sobre sus peligros crece entre la población adulta.
La cornisa cantábrica, Galicia y los Pirineos aumentarán su capacidad de producción de alimentos, mientras que buena parte del interior y del centro-este peninsular la perderán, según un nuevo índice desarrollado por el CSIC. Sus proyecciones indican que casi la mitad de la población mundial podría vivir a mediados de siglo en zonas con un potencial productivo en declive.