Un nuevo estudio demuestra que una vaca que ha vivido como mascota en una granja austríaca es capaz de usar ramas caídas y escobillas para rascarse, cuando solo se había observado en primates. Según los autores, el hallazgo muestra que esta especie tiene potencial para innovar y desarrollar esta habilidad.
El hallazgo, logrado mediante datos satelitales y física de flujo de hielo, identifica valles, colinas y cañones que ayudarán a predecir con mayor precisión la pérdida de masa helada y el aumento del nivel del mar.