Un nuevo estudio revela que unas células inmunitarias ricas en hierro actúan como sensores cuánticos del campo magnético terrestre, un hallazgo que revoluciona las teorías clásicas de la navegación animal.
Un equipo de la Universidad Sueca de Ciencias Agrícolas muestra que los compuestos orgánicos volátiles que emiten plantas sanas permiten a sus vecinas detectar su ritmo de crecimiento y ajustar el suyo propio, modulando tanto el desarrollo como la expresión génica. El hallazgo amplía la comprensión de la comunicación vegetal.