Muchos animales emiten sonidos para orientarse, comunicarse, e incluso localizar fuentes de alimento. Un nuevo estudio ofrece una IA capaz de detectar estos silbidos en el Estrecho de Gibraltar, por el que transitan numerosas especies al ser un corredor natural entre el Atlántico y el Mediterráneo.
El proyecto piloto LIFE Adapt Cala Millor se ha convertido en un laboratorio vivo para estudiar cómo los arenales mediterráneos pueden adaptarse al calentamiento global. En esta playa urbana de Mallorca, la erosión, la subida del nivel del mar y los fenómenos climáticos extremos amenazan el ecosistema y el turismo. Esta iniciativa busca proteger el litoral y crear un modelo replicable en otras zonas del Mediterráneo.