Estos felinos no llegaron a Europa con los primeros agricultores del Próximo Oriente, como se pensaba. Lo hicieron desde el continente africano hace unos 2 000 años, siguiendo rutas comerciales y militares que facilitaron su rápida expansión.
El tráfico marítimo mueve casi el 90 % del comercio mundial y genera impactos graves en especies como cetáceos y tortugas. Un estudio propone integrar la planificación de este tipo de transporte en las estrategias de conservación.