Las mediciones isotópicas del tercer visitante exótico de nuestro sistema solar revelan una composición de agua y carbono nunca antes vista, lo que indica que nació a temperaturas extremas en los albores de la galaxia.
El hallazgo se basa en una molécula sintética llamada X57. El compuesto reprograma las fábricas de energía de las plantas para convertirlas en almacenes de vitaminas, proteínas o grasas.