Un equipo internacional ha identificado una nueva especie fósil a partir de restos excepcionalmente conservados de un ejemplar juvenil de hace 125 millones de años. El hallazgo revela una adaptación corporal inédita hasta ahora en el registro fósil, con posibles funciones defensivas, sensoriales o térmicas.
Las sucesivas jornadas lluviosas no responden a un capricho del tiempo. Una combinación de patrones atmosféricos persistentes y alteraciones ligadas al calentamiento global explica que los temporales se encadenen durante días en buena parte del país.