Una nueva investigación en EE UU cuantifica el impacto del ozono troposférico asociado al humo entre 2006 y 2023. El estudio lo vincula con unos 2 045 fallecimientos anuales en exceso durante ese periodo, que se suman a los atribuibles a otras fuentes de contaminación.
Europa encadena un año de extremos climáticos sin precedentes, con episodios de calor persistente, incendios de gran magnitud, retroceso del hielo y océanos anómalamente cálidos. Un informe internacional advierte de que estos impactos ya están transformando el territorio y elevando los riesgos ambientales y sociales.