Investigadores del Instituto de Biomedicina de Valencia del CSIC han descubierto que distintas especies de fagos, virus de las bacterias, comparten un ‘lenguaje común’ para decidir de forma colectiva si infectan las bacterias o se integran en su genoma.
Un estudio con más de 8 300 adultos mayores vincula el consumo de sal añadida en la mesa con factores sociales y dietéticos diferenciados por sexo: la soledad influye en ellos, mientras que el entorno urbano y los ultraprocesados marcan la pauta en ellas.