Un estudio del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares demuestra en ratones con cáncer que una intervención sencilla puede reducir el daño cardiaco asociado a antraciclinas. La estrategia mantiene intacta la capacidad de la quimioterapia para frenar el crecimiento tumoral.
Miles de patologías de baja prevalencia, dispersas y a menudo invisibles, conforman en conjunto un desafío sanitario y social de primera magnitud. Comprender su alcance real, mejorar el diagnóstico y acelerar el desarrollo de terapias es una tarea urgente que interpela tanto a la ciencia como a las políticas públicas.