Los expertos desconfían de los centros que promocionan una ‘cura’ para el trastorno obsesivo-compulsivo y prefieren hablar de una disminución de síntomas. Aunque existen terapias efectivas para ello, muchos pacientes tienen formas más severas y necesitan tratamientos específicos, que se siguen investigando.
Una revisión de estudios revela que la evidencia es demasiado incierta para determinar si estos productos mejoran el sueño o el funcionamiento diurno de personas con insomnio. Según los autores, se necesitan estudios de mayor calidad y con más diversidad de pacientes.