La tecnología, que utiliza microscopios ópticos 3D, se basa en la medición de patrones sutiles creados por la pincelada del artista, que son tan consistentes que actúan como una firma morfológica única. Por otro lado, no daña la obra de arte, porque la medición es óptica y no requiere contacto físico con la superficie.
SORA‑Q es un pequeño robot de apenas ocho centímetros de diámetro que formó parte de la misión japonesa SLIM. La nave llegó a la superficie lunar en enero de 2024 y, tras el aterrizaje, el dispositivo se desplegó desde una esfera compacta hasta convertirse en un vehículo con ruedas capaz de desplazarse por el terreno y enviar imágenes a la Tierra.