Entre sus habilidades, ofrece una capacidad de cálculo sin precedentes que supera en eficiencia y potencia a otras computadoras avanzadas como Aitkens o Pleiades. Con ella, la agencia norteamericana amplía los recursos disponibles para ayudar a científicos e ingenieros a abordar algunos de los retos más complejos del sector aeroespacial.
Tiene seis dedos, una palma de dieciséis centímetros de diámetro y un diseño de doble pulgar. Esta extremidad sintética supera las capacidades humanas al ser capaz de desacoplarse de su brazo artificial para moverse y coger múltiples elementos.