Un equipo de investigadores ha desarrollado un compuesto innovador que, integrado en recubrimientos habituales, es capaz de capturar y transformar gases contaminantes del aire sin consumo energético, con potencial para mejorar la calidad ambiental en espacios cerrados y abiertos.
La computación fúngica explora el uso de redes miceliales como soporte para procesar información, con aplicaciones potenciales en sensores y materiales inteligentes, con un impacto ambiental mucho menor que el silicio.