Un informe que ha encuestado a 3 700 estudiantes de centros catalanes ha detectado que más de la mitad solo confirman “a veces” la información que obtienen por inteligencia artificial generativa. Los autores reclaman la construcción de una cultura pedagógica de uso de estas tecnologías.
La tecnología, que utiliza microscopios ópticos 3D, se basa en la medición de patrones sutiles creados por la pincelada del artista, que son tan consistentes que actúan como una firma morfológica única. Por otro lado, no daña la obra de arte, porque la medición es óptica y no requiere contacto físico con la superficie.