Un estudio de la Universidad Estatal de Pensilvania muestra que los modelos de inteligencia artificial afrontan los dilemas éticos de forma diferente a las personas, especialmente cuando las decisiones implican vidas humanas.
Ante varios incidentes importantes de seguridad en el sector de la inteligencia artificial, las empresas Anthropic, OpenAI y xAI se han mostrado de acuerdo en ralentizar el desarrollo de estas tecnologías. Pero una pausa podría estar precisamente en los intereses de estas compañías por otras razones.
En noviembre de 2022 apareció ChatGPT. Entonces casi nadie hablaba de inteligencia artificial generativa y pocos se la imaginaban entrando en las aulas. Casi cuatro años después, la pregunta ya no es si el alumnado la usa, sino si debemos ponerle límites, y cómo hacerlo.
Un análisis de más de 880 000 textos sugiere que la escritura a partir de grandes modelos de lenguaje como ChatGPT o Gemini borra las peculiaridades individuales a la hora de redactar. Según los investigadores, esto podría dificultar las evaluaciones basadas en el lenguaje, como en el ámbito de la salud mental.
La Nobel de Química repasa el desarrollo de la evolución dirigida, una de las innovaciones más influyentes de la biotecnología contemporánea. Desde el rechazo inicial de la comunidad científica hasta su consolidación en la industria farmacéutica y agroquímica, analiza también los retos de la transición verde y el uso responsable de la inteligencia artificial.
Los avances en el razonamiento de la IA no mejoran inherentemente la imparcialidad de la representación, según un nuevo estudio. Al pedir a dos modelos de lenguaje a gran escala de razonamiento que describan pacientes ficticios con afecciones médicas comunes, estos modelos reproducen con frecuencia estereotipos raciales y de género.
Un modelo de inteligencia artificial generativa creó cientos de genomas de bacteriófagos contra Escherichia coli. Tras sintetizar cerca de 300 en el laboratorio, investigadores de la Universidad de Stanford identificaron 16 con una elevada capacidad para eliminar esta bacteria.
La mayoría de la gente apenas distingue si un relato lo ha escrito una inteligencia artificial o una persona. Los investigadores atribuyen las mejores valoraciones de los textos generados por IA a que resultan más fáciles de entender, un efecto que aumenta cuando los lectores creen que proceden de un autor humano.
Un equipo de la Universidad Carlos III de Madrid y el Hospital Universitario Severo Ochoa ha desarrollado una metodología basada en inteligencia artificial que examina las ondas cerebrales nocturnas para identificar alteraciones tempranas del cerebro. La tecnología puede ser complementaria a los análisis de sangre para diagnosticar el alzhéimer en fases tempranas.
Una de las razones por la que la ciudadanía está dejando de usar la inteligencia artificial se debe a la creciente preocupación por la privacidad y la seguridad de los datos. Un informe británico apunta que la percepción sobre sus peligros crece entre la población adulta.