Cien años sin eclipses solares… ¿y ahora tres seguidos?

En el año 1912 fue la última vez que en España se pudo observar un eclipse total de Sol. Por eso, ¿cómo puede ser que ahora haya tres eclipses solares en tres años y que dos de ellos sean totales y uno anular?

Planos de lienzo para estudiar las sombras ondulantes en Cacabelos (León) durante el eclipse total de Sol del 17 de abril de 1912 / Revista Nuevo Mundo. Recorte del número 955

La península ibérica está experimentando una inusual racha de eclipses solares. Después del parcial de Sol de 2025 habrá dos eclipses totales de Sol, en 2026 y 2027, y un eclipse anular de Sol en 2028. Esto supondrá que –después de más de cien años– varias generaciones de españoles verán por primera vez un eclipse total de Sol. E incluso podrán repetir. ¿Cómo puede ser?

Por supuesto, la astronomía tiene una explicación. Los eclipses totales de Sol son un llamativo fenómeno natural que se produce con cierta periodicidad. Pero, a diferencia de otros fenómenos como la sucesión del día y la noche, las fases de la Luna o las estaciones, su repetición es algo menos evidente. Aunque algunas antiguas culturas como la maya o la china aprendieron a calcular estos momentos en los que el Sol era ‘devorado’ por la Luna con una precisión asombrosa.

La coreografía de un eclipse

Los eclipses solo se dan en dos momentos del año debido a que la órbita de la Luna está inclinada respecto a la órbita de la Tierra alrededor del Sol. Eso hace que la ‘temporada’ de eclipses se reduzca a dos ocasiones, los momentos en los que se alinean el Sol, la Luna y la Tierra, en el caso de los eclipses solares; o el Sol, la Tierra y la Luna, en el caso de los lunares.

Eclipse total de Sol. La Luna proyecta la umbra y la penumbra en la Tierra. / NASA's Scientific Visualization Studio

Eclipse total de Sol. La Luna proyecta la umbra y la penumbra en la Tierra. / NASA's Scientific Visualization Studio

Debido a los distintos tamaños entre la Luna y la Tierra, los eclipses totales de Sol se pueden apreciar solo desde una pequeña franja de la Tierra, allí donde se proyecta la umbra, la sombra de la Luna, que normalmente es solo de unos cien kilómetros de ancho. Fuera de ese camino de totalidad, la Luna proyecta una penumbra desde la que el eclipse de Sol se puede observar tan solo como eclipse parcial.

El mapa de los eclipses de Sol

“Si observamos todos los eclipses que han ocurrido en 5 000 años, podemos ver que ocurren aleatoriamente en cualquier parte del planeta. En promedio, cada 360 o 370 años hay eclipses en cualquier lugar dado del planeta. En algunos sitios se verán con mayor frecuencia y en otros con menos”, explica el astrofísico Alfred Rosenberg del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC).

Mapa que muestra la densidad de las trayectorias de los eclipses solares sobre la Tierra durante el período de 5.000 años comprendido entre el 2.000 a. C. y el 3.000 d. C. Basado en la lista de 3.742 eclipses calculada por Fred Espenak y Jean Meeus. / NASA's Scientific Visualization Studio

Mapa que muestra la densidad de las trayectorias de los eclipses solares sobre la Tierra durante el período de 5.000 años comprendido entre el 2.000 a. C. y el 3.000 d. C. Basado en la lista de 3.742 eclipses calculada por Fred Espenak y Jean Meeus. / NASA's Scientific Visualization Studio

El mapa de arriba permite sacar varias conclusiones estadísticas sobre la distribución geográfica de los eclipses totales. Por ejemplo, que se producen más eclipses en el hemisferio norte, principalmente porque la órbita elíptica de la Tierra alrededor del Sol está ligeramente desequilibrada. Los eclipses son más probables en verano porque el Sol permanece más tiempo en el cielo. Y como el verano en el hemisferio norte ocurre cuando la Tierra está cerca de punto más lejano al Sol –el afelio– esto hace que el Sol sea un poco más pequeño en el cielo y permite la Luna lo pueda cubrir por completo.

Sin embargo, la mayoría de los eclipses solo suelen ser observables desde zonas deshabitadas como los polos del planeta y los océanos. Por eso, llama la atención cuando surge la oportunidad de observar los eclipses desde un territorio habitado. Y más aún cuando hay varias ocasiones seguidas en un mismo lugar, como en el caso ahora de la Península Ibérica.

“Los eclipses totales de Sol tardan mucho en observarse en España. Pero, cuando ocurren, vienen todos de golpe. Ya pasó con la racha de 1900, 1905 y 1912. Que ahora haya tres seguidos es pura suerte”, explica Alejandro Sánchez de Miguel, investigador del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC).

Los ciclos de repetición de un eclipse

Un mismo eclipse se repite con geometría casi idéntica (tipo, duración y ubicación) cada 18 años, 11 días y ocho horas. Este es el llamado ciclo de Saros. Sin embargo, ese desfase de 8 horas hace que el punto de observación desde la Tierra varíe 120° hacia el oeste.

Para predecir cuándo se repetirá un eclipse desde una misma zona en la Tierra se recurre al ciclo Exeligmos, que en este caso es de 54 años y 33-34 días

“El ciclo de Saros marca el tiempo que pasa hasta que se reproduce la misma ‘sincronización’ entre las órbitas de la Luna y el Sol con la Tierra. Pero no indica que se repita desde el mismo lugar en la Tierra. O para una misma ciudad”, aclara De Miguel.

Para predecir cuándo se repetirá un eclipse desde una misma zona en la Tierra se recurre al ciclo Exeligmos, que en este caso es de 54 años y 33-34 días (tres Saros o 669 lunaciones). Sin embargo, no es un valor absoluto. Para un punto exacto, la repetición de un eclipse puede tardar siglos, como revela el atlas histórico de eclipses.

“Solemos pensar en el sistema Sol-Tierra-Luna como un sistema de relojería perfecto. Si esto fuese así, los eclipses se producirían continuamente de forma periódica. Pero ese no es el caso. La Tierra va rotando cada vez más lentamente, la Luna se va alejando de la Tierra 3-4 centímetros al año... El sistema se va modificando.  A medida que miramos más lejos en el tiempo, nuestras predicciones son más imprecisas”, advierte Alfred Rosenberg.

Hacia un mundo (muy lejano) sin eclipses

La precisión de la mecánica celeste y la complejidad de los cálculos para predecir eclipses hicieron que estas tareas fueran elegidas para las pruebas de computación de las primeras generaciones de ordenadores.

Una de las grandes casualidades que hace posible que la Tierra sea el único lugar del sistema solar desde el que observar eclipses totales de Sol es el tamaño de la Luna.

El Sol está 400 veces más lejos que la Luna y al mismo tiempo es 400 veces mayor. Esto nos permite que en ocasiones la Luna tape totalmente el Sol

Alfred Rosenberg, IAC

“El Sol está 400 veces más lejos que la Luna y al mismo tiempo es 400 veces mayor. Esto nos permite que en ocasiones la Luna tape totalmente el Sol”, señala Alfred Rosenberg.

Pero dentro de millones de años esta situación cambiará. La Luna se está alejando de la Tierra poco a poco, unos 3-4 cm al año. “Entonces la Luna estará tan lejos que será incapaz de tapar totalmente el Sol y solo podremos ver eclipses anulares”, añade el astrofísico.

Una oportunidad histórica

En cualquier caso, en 2026, 2027 y 2028 todavía será posible disfrutar de la casualidad cósmica de observar eclipses de Sol desde la Tierra, en España.

Si aplicamos los ciclos de Saros, podemos comprobar que los eclipses de 2026 y 2027 tuvieron sus ‘antecesores’ en eclipses totales del 1 de agosto de 2008 (Saros 126) y del 22 de julio de 2009 (Saros 136) respectivamente. Esta última ‘familia’ de eclipses, el Saros 136, es la misma que la del eclipse de México y Hawái de 1991, uno de los más observados del siglo XX, y la del eclipse de 1919, en el que la expedición de Eddington confirmó la teoría de la relatividad general de Albert Einstein.

En realidad, en España veremos tres eclipses distintos. El de 2026 estará centrado sobre Islandia y el de 2028 sobre Egipto. Son los extremos de esos eclipses los que coinciden sobre la Península Ibérica. Es una gran casualidad

Alfred Rosenberg, IAC

“En realidad, en España veremos tres eclipses distintos. El de 2026 estará centrado sobre Islandia y el de 2028 sobre Egipto. Son los extremos de esos eclipses los que coinciden sobre la Península Ibérica. Es una gran casualidad”, aclara Alfred Rosenberg del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC).

Por tanto, los próximos eclipses de 2026, 2027 y 2028 no serán ni el mismo eclipse, ni España será el mejor lugar para verlos. Pero sí que será una gran oportunidad para que los españoles y españolas reciban la visita de un eclipse total en sus casas. Como dato, el eclipse del 2 de agosto de 2027 será uno de los espectaculares del siglo XXI. Desde Luxor, Egipto, será posible observar hasta 6 min 20 s de totalidad, frente al 1 min 30 s de totalidad que se podrán apreciar desde Algeciras.

Las tres citas serán oportunidades únicas para España, que no recibirá otro eclipse total hasta 2053.

Fuente:
SINC
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