A pesar de no requerir la construcción de nuevos estadios, todo indica que esta será la Copa del Mundo más insostenible y contaminante jamás organizada. El transporte aéreo masivo, además del uso intensivo de aire acondicionado para combatir las altas temperaturas superarán los beneficios que la organización promete.
Cuando millones de personas se reúnen para observar un eclipse, se activan algunos de los circuitos más profundos y antiguos del cerebro humano. Esa mezcla de curiosidad, sorpresa y emoción no es un capricho cultural, sino un fenómeno biológico con bases bien estudiadas.