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Ilustración de Marte hace 4.000 millones de años, según el nuevo estudio. Los polos se encontraban en una posición diferente, la precipitación en la banda tropical del sur originó los ríos, y los volcanes fueron haciendo crecer el domo de Tharsis, que acabó inclinando la superficie de Marte después de que terminara la actividad fluvial (hace 3,5 millones de años). / Didier Florentz
Un paciente canadiense con síndrome de Guillain-Barré. / Efe
Investigadores de la Universidad Autónoma de Madrid han desarrollado un modelo matemático que permite predecir la respuesta biológica que se genera en organismos expuestos a mezclas de contaminantes. La herramienta se ha implementado en un software gratuito y puede ser muy útil en la evaluación de riesgos medioambientales.
Investigadores de las universidades de Zaragoza y Pompeu Fabra han desarrollado y patentado un generador de pulsos de alta tensión para destruir tumores sólidos. Lo hace de un modo más rápido, menos tóxico e invasivo que la quimioterapia y la radioterapia mediante electroporación irreversible. Este fenómeno mata las células tumorales, que son incapaces de reparar los daños que los campos eléctricos elevados provocan en su membrana.
Un análisis de más de 14 millones de comentarios de la página web estadounidense RateMyProfessors, en la que los estudiantes escriben comentarios anónimos sobre sus profesores, mostró que los alumnos utilizan con mayor frecuencia las palabras "brillante" y "genio" para describir a sus profesores varones blancos. Además, las consideran características necesarias en disciplinas en las que las mujeres y los afroamericanos están poco representados, como filosofía y física.
Los pulpos poseen una piel elástica que cambia de color en cuestión de segundos y les permite mimetizarse con el espacio y comunicarse entre ellos. Un equipo internacional de investigadores ha creado una epidermis artificial que se asemeja a la de estos cefalópodos, con el objetivo de que los robots del futuro tengan mecanismos para interactuar con el entorno.
La artemia, un pequeño crustáceo también conocido como ‘mono de mar’, es famosa por ser capaz de vivir en ambientes extremos. Por este motivo ha sido utilizado como organismo modelo para probar la toxicidad de productos químicos en el agua. Investigadores de la Estación Biológica de Doñana en Sevilla han descubierto que al infectarse con larvas de tenia son más resistentes a la toxicidad del arsénico.