Número de resultados (ordenados cronológicamente): 47263
Cultivos bacterianos provenientes de las muestras./ WISSARD
Hueso de un brazo de un neandertal con marcas de corte hallado en la cueva de El Sidrón (Asturias). / Thomas Higham.
Equipo que excava estos días en el Abric Romaní, en plena acción, bajo la dirección del arqueólogo y director del IPHES Eudald Carbonell (de pie en el centro de la imagen). / Palmira Saladié (IPHES)
Las estrellas masivas y luminosas de primera generación del universo podría formar un grupo o clúster. / National Astronomical Observatory of Japan
Hace unos 58.000 años las poblaciones neandertales que vivieron en el Abric Romaní, en Capellades (Barcelona), un yacimiento clave para el estudio de esta especie, dejaron miles de vestigios arqueológicos durante sus estancias. Así se ha constatado durante la campaña de excavación que se ha efectuado este mes y que finaliza el día 24, dirigida por el arqueólogo Eudald Carbonell, director del Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social. Los resultados obtenidos avalan la capacidad de organización que tenían aquellas comunidades prehistóricas.
Los insecticidas neonicotinoides afectan a las poblaciones de aves en Holanda, según un estudio publicado en la revista Nature. Investigadores holandeses han mostrado por primera vez que altas concentraciones de un insecticida neonicotinoide, el imidacloprid, están asociadas con un declive de población en aves insectívoras.
Entre 2008 y 2012 cerca de 600 personas con enfermedades neurológicas, reumáticas, cáncer y otras patologías viajaron a Suiza para que las ayudaran a morir, pasando de 86 en 2009 a 172 en 2012. La mayoría fueron ciudadanos alemanes y británicos, pero también hubo ocho españoles. Así lo recoge un estudio de investigadores de la Universidad de Zúrich, la región a la que acudieron para practicar la eutanasia.
El consumo de caracoles se generalizó a finales del Pleistoceno (hace unos 20.000 años), siendo muy frecuente durante el Holoceno inicial (hace sobre 11.600-8.900 años). Sin embargo, no se conocía con certeza cuándo y cómo fueron incorporados en la dieta humana. Los recientes descubrimientos en la Cova de la Barriada han aportado pruebas irrefutables sobre la selección, preparación y consumo alimenticio de los caracoles terrestres durante el periodo Gravetiense.