Un grupo de investigadores ha conseguido que los monos que no pueden apreciar los colores sean capaces de ver colores muy intensos. El trabajo, publicado hoy en la versión on line de la revista Nature, muestra el potencial de la terapia génica para curar los trastornos de visión en especies animales adultas.
Proyecto del MobilifeCentre de la Universidad de Estocolmo, en el que se usan los colores asociados a un particular estado de ánimo para comunicar las emociones por teléfono móvil.