Científicos de la Universidad Autónoma de Madrid y de la Universidad de Michigan (EEUU) han logrado establecer los principios fundamentales que gobiernan la disipación de calor en los circuitos eléctricos de tamaño atómico. El descubrimiento abre la puerta a la posibilidad de superar uno de los grandes retos actuales de la nanociencia: la refrigiración in situ de circuitos compuestos por átomos y moléculas individuales.
Dos equipos internacionales de científicos, con participación del CSIC en uno de ellos, han demostrado que el grafeno sometido a campos electromagnéticos exhibe una sucesión de mariposas de Hofstadter, una llamativa estructura fractal. Los estudios se publican esta semana en la revista Nature.
Científicos del Instituto de Ciencias Fotónicas (ICFO) han medido las propiedades de un cuerpo frágil y volátil sin dañarlo, con un método basado en la mecánica cuántica. Es la primera vez que esta medición cuántica no destructiva se ha realizado con un objeto material. Los resultados superan el límite cuántico, que predice la cantidad máxima de información que se puede obtener con una medida tradicional.
Un equipo internacional, con participación de varios centros españoles, ha fabricado una nueva estructura cuántica ensamblada en nanohilos que permite la emisión de fotones uno a uno. El trabajo se publica en el último número de la revista Nature Materials.
Hace casi 50 años se predijo que parte del calor que fluye por una unión especial entre dos materiales superconductores mostraría fenómenos cuánticos y, contra toda lógica, que podría pasar desde el más frío al más caliente. Ahora una científica española y uno italiano acaban de hacer realidad la predicción gracias a un nuevo interferómetro.
Investigadores del Laboratorio Kastler-Brossel de París (Francia) describen en el último número de Nature cómo obtener una medida cuántica casi ideal, que permite detectar el estado de un átomo con la mínima perturbación posible. El secreto es utilizar una pequeña cavidad óptica con dos espejos enfrentados.
El físico Richard Phillips Feynman
"Trampa" de iones utilizada en la investigación.
La ruptura de simetría tiene un papel muy importante en muchos fenómenos de la naturaleza. En mecánica cuántica y clásica, las simetrías implican leyes de conservación y la ruptura de una simetría significa que algún parámetro que caracteriza el sistema y que inicialmente está conservado deja de estarlo. Daniel Dagnino y Nuria Barberán, de la Universidad de Barceolna (UB), han analizado la ruptura de simetría en el proceso de nucleación de vórtices (en un sistema formado por átomos neutros que interaccionan de forma repulsiva y a cortas distancias) para describir, por primera vez, el estado superfluido en la transición, es decir, una superposición de estado con y sin vórtices.