MULTIMEDIA

Lo mejor de la semana, en imágenes

  • Facebook
  • Delicious
  • Meneame
  • Arroba
31 enero 2016 09:00
<p>Chu-Lin ya se expone disecado junto a su madre en el Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid, 20 años después de su muerte.</p>
<p>Las siete líneas de una de las tablillas, escritas con signos cuneiformes, ofrecen los datos geométricos de los trapecios que usaban los astrónomos babilónicos para seguir los movimientos de Júpiter. / Mathieu Ossendrijver/Science</p>
<p>Un astronauta coloca la plataforma EXPOSE-E en la Estación Espacial Internacional. / ESA</p>
<p>Ilustración del <em>Ampliagus tomidai</em>./ José Antonio Peñas (Sinc).</p>
<p>El dengue y la chikungunya se transmiten por los mismos mosquitos Aedes que diseminan el virus del Zika. / <a href=James Gathany

" />
<p>Los simios fueron modificados genéticamente con el gen <em>MECP2</em>, asociado al autismo, y mostraron cambios en su comportamiento habitual y problemas para relacionarse con otros monos. / Yan-Hong Nie</p>

Ya se puede visitar en el Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid a Chu-Lin, el famoso panda gigante que murió hace 20 años y marcó a toda una generación.

Un nuevo hallazgo podría cambiar la historia de la astronomía: los antiguos babilonios fueron los primeros en utilizar geometría avanzada para localizar a Júpiter, entre el 350 y 50 a. C, y no los europeos en el s. XVI. Por otro lado, se ha descubierto que los hongos de la Antártida pueden sobrevivir en condiciones marcianas.

También hemos sabido, gracias al descubrimiento de un antepasado de los conejos, que Europa y Asia estuvieron conectadas sin barreras naturales en el pasado.

La OMS ha publicado sus recomendaciones para la prevención de contagio del virus del Zika, que afecta ya en varios países de América y es transmitido por mosquitos de la familia Aedes.

Además, científicos en China han modificado a macacos cangrejeros en el laboratorio con un gen asociado al autismo para poder estudiar mejor la enfermedad.