El brote se corresponde con la cepa de Bundibugyo, cuya tasa de letalidad oscila entre el 30 % y el 50 % y para la que no existe vacuna autorizada o tratamiento específico, según la Organización Mundial de la Salud, que considera “alto” el riesgo de expansión del brote en África subsahariana y “bajo” a escala global.
Las brisas marinas son ahora un 17 % más débiles en España. Este fenómeno se agudiza en las olas de calor del verano. Las ciudades que lo experimentan de forma pronunciada son Barcelona, Tortosa, Menorca, Almería, Castellón de la Plana, Málaga, Ibiza y Palma de Mallorca.