En el entorno clínico, puede guiar ejercicios terapéuticos, proponer actividades de estimulación cognitiva, trabajar habilidades comunicativas y generar dinámicas más atractivas para los niños. En casa, un avatar permite trasladar parte de esa experiencia a una tableta o dispositivo móvil, siempre bajo la programación y supervisión del terapeuta.
Una investigación del CNIC identifica un interruptor metabólico clave en células dendríticas que potencia la respuesta de los linfocitos T frente a virus y tumores, con potencial para mejorar tratamientos contra el cáncer.