Número de resultados (ordenados cronológicamente): 47246
Diente hallado en Cova Bonica, de 7.400 años de antigüedad. / Joan Daura / Montserrat Sanz.
El ejemplar de la especie descrita, Plekocheilus cecepeus. / Servicio Fotográfico del MNCN
Los zafiros de mar macho pueden presentan colores como el azul, el verde o el morado. / Weizmann Institute of Science
El final de las sanciones a Irán, tras el acuerdo nuclear, va a producir un florecimiento de la ciencia en el país persa. Así lo cree la revista Science que ha publicado un especial en el que se destaca el talento con el que los investigadores iraníes se han enfrentado a una década de aislamiento internacional. La apertura permitirá iniciar la colaboración con otros países y el lanzamiento de grandes proyectos como el Iranian Light Source Facility, un sincrotrón donde se estudiarán desde moléculas biológicas a materiales avanzados.
Más del 20% de los adultos de Europa sufren dolor crónico, lo que supone más de 80 millones de afectados. Esta semana, alrededor de 4.000 expertos de todo el mundo asisten en la capital austríaca al 9º Congreso de la Federación Europea del Dolor, el mayor evento sobre esta sensación molesta desencadenada por el sistema nervioso.
Las pequeñas criaturas marinas conocidas como zafiros de mar realizan un peculiar ‘truco de magia’ cuando nadan: aparecen con colores iridiscentes azul, morado o verde, y al segundo se vuelven invisibles. Un equipo de científicos israelí demuestra que la transparencia y el cambio de color de estos seres se produce cuando las estructuras de cristal de sus espaldas varían en función del ángulo de reflexión. El hallazgo podría inspirar el desarrollo de nuevas tecnologías ópticas.
Investigadores del Vall d’Hebron Institut de Recerca han analizado la microbiota de más de un centenar de pacientes –el mayor publicado hasta la fecha– con intestino irritable. El estudio demuestra que el tratamiento debe ser diferente en cada paciente según su tipo de síndrome.
Los primeros agricultores que entraron en Europa hace unos 8.000 años procedentes de Oriente Próximo se expandieron por el continente siguiendo dos rutas distintas: una hacia Centroeuropa y otra hacia la península ibérica que sigue la costa mediterránea. Un equipo de científicos ha secuenciado el genoma de una mujer neolítica a partir de un diente datado en 7.400 años, y gracias a este nuevo genoma, han podido determinar que los agricultores de la ruta mediterránea y de la ruta interior son muy homogéneos y claramente derivan de una población ancestral común.
Infografía explicativa de la investigación llevada a cabo en Australia con abejas. / Efe