Número de resultados (ordenados cronológicamente): 47134
Una investigación en la que participa la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M) encuentra evidencias que sugieren que la clave del desplazamiento de los caracoles radica en los complejos movimientos musculares del animal y no en la baba, como se sospechaba hasta ahora. Este hallazgo puede abrir la puerta a la construcción de robots que imiten esta forma de propulsión.
Reconstrucción de Canariomys tamarani.
Un grupo de investigación de la Universidad de Alcalá desarrolla un procedimiento analítico por electroforesis capilar que propone una betaína como marcador de adulteraciones en aceites de oliva con aceites de semilla. La principal ventaja del método es que sólo utiliza un compuesto –trigonellina– como marcador.
Un equipo internacional de científicos, con participación española, ha reconstruido, a través de huesos y dientes fósiles, el régimen alimentario de dos roedores de más de un kilogramo de peso que habitaron Tenerife y Gran Canaria hace más de 2.000 años. El aumento de tamaño respecto a las especies peninsulares se debió a la adaptación a una dieta vegetariana no herbácea.
Los cambios evolutivos en la morfología de los dientes de los caballos se produjeron cerca de un millón de años más tarde que los cambios en la dieta.
Imagen de rayos X en falso color del borde de un CAI de la condrita Allende.
Connie Hedegaard cree que es “difícil” conseguir un acuerdo vinculante en la próxima Cumbre del Clima de Durban (Sudáfrica).
Investigadores de la Universidad de Huelva han realizado una cartografía de la distribución de diversos contaminantes, entre los que se encuentran metales pesados, en el estuario del Guadiana. El trabajo realizado por Joaquín María Delgado contempla un reparto de sustancias químicas según su origen.
El estudio internacional CARDIoGRAM, que cuenta con la participación de investigadores del IMIM (Instituto de Investigación Hospital del Mar) como únicos españoles, ha identificado 13 nuevos loci o zonas del ADN asociadas con el riesgo de presentar cardiopatía isquémica (infarto de miocardio o angina de pecho). El estudio se publica hoy on line en la revista Nature Genetics.