El segundo al mando en la expedición de 1606 de Pedro Fernández de Quirós, que buscaba la Terra Australis, fue Luis Váez de Torres. Cuando despareció su patrón, Torres volvió a Manila por el estrecho que hoy lleva su nombre, entre Australia y Nueva Guinea. En esta última algún miembro de la tripulación dibujó varios indígenas como los que se ven en la ilustración de la derecha.
El contacto con los pueblos nativos del Pacífico continuó en los siglos siguientes. A la derecha, pira y sepulcro en puerto Mulgrave (Alaska) durante la expedición de Malaspina. El dibujo de Fernando Brambila recoge la visita de los expedicionarios al sepulcro familiar del jefe o ankau. La talla de un gigantesco ídolo, junto a dos enormes piras funerarias, preside la escena, en medio de un espeso bosque. Dispersos por el suelo, se observan algunos restos óseos, como las calaveras.