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Un cráneo fósil desvela los secretos de los primeros tiburones fantasma

University of Chicago

Los orígenes evolutivos de las quimeras o tiburones fantasma (orden quimeriformes) están ahora más claros gracias a los datos que ha aportado el cráneo de un Dwykaselachus, un tiburón extinto protagonista esta semana de #Cienciaalobestia.

El cráneo fósil, de aproximadamente 280 millones de años de antigüedad y encontrado en Sudáfrica, se asemeja por fuera al de unos tiburones prehistóricos conocidos como sinmoríidos, pero un análisis detallado y recreaciones en 3D han revelado que su interior es más parecido al de las quimeras, por sus órbitas excepcionalmente grandes.

Dentro de los peces cartilaginosos existen dos grupos: el de los tiburones y rayas por un lado, y el de las quimeras por otro. El estudio, publicado esta semana en la revista Nature por investigadores de la Universidad de Chicago (EE UU), revela nuevas relaciones filogenéticas entre ambos.

Los autores piensan que las grandes órbitas de los peces Dwykaselachus y los tiburones fantasma los podrían haber ayudado a ‘forrajear’ en aguas poco iluminadas, adaptándose a esas condiciones de poca luz antes de lo que se pensaba.

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