Un nuevo tratamiento mejora la calidad de vida de los pacientes españoles de Crohn

Una estrategia terapéutica recientemente evaluada en España muestra beneficios claros en el día a día de quienes conviven con esta patología, según los resultados de un estudio clínico. El avance abre la puerta a una atención clínica más eficaz y centrada en el bienestar cotidiano.

Nueva alternativa terapéutica. / EFE

El Sistema Nacional de Salud ha empezado a financiar una nueva alternativa terapéutica para los pacientes de enfermedad de Crohn, una dolencia inflamatoria intestinal (EII) que causa un daño gradual en el tracto digestivo, sobre todo en el final del intestino delgado y en el colon.

Este tratamiento actúa sobre la interleucina-23p19 (IL-23 p19), una proteína que genera “una inflamación descontrolada exacerbada”, según ha contado a EFE el jefe del servicio de digestivo en el Hospital Doctor Negrín de Gran Canaria, Daniel Ceballos, que ha calificado a la nueva terapia como “segura, efectiva, rápida de acción” y, sobre todo, con un efecto positivo sostenido en el tiempo.

Esta enfermedad afecta a más de 300.000 españoles, según el Grupo Español de Trabajo en Enfermedad de Crohn y Colitis Ulcerosa (GETECCU), con una incidencia de 16 casos por cada 100.000 habitantes.

La alternativa está disponible para adultos con la patología activa, de moderada a grave y que no responden, no toleran o pierden respuesta a la terapia convencional y a otros productos biológicos.

“Yo suelo utilizar un ejemplo con los pacientes”, ha explicado Ceballos: “Si estamos jugando un juego de cartas y toca dar tres cartas, incorporar un nuevo elemento terapéutico es jugar con un comodín; estoy dando cuatro cartas. Tenemos más ventajas a la hora de atacar convenientemente la inflamación descontrolada”.

Para el director médico de Lilly España, José Antonio Sacristán, representa “una excelente noticia para los pacientes españoles”, ya que se requieren “nuevas alternativas” para tratar esta enfermedad: “La respuesta existente a los tratamientos no es óptima, y además se va perdiendo con el tiempo, con lo cual necesitamos nuevos fármacos”.

En el ensayo clínico, la mayoría de los pacientes con Crohn de moderado a grave que recibieron el tratamiento durante dos años lograron mejoras clínicas y endoscópicas a largo plazo.

El jefe de sección de Gastroenterología en el Hospital 12 de Octubre de Madrid, Yago González, ha resaltado que nueve de cada diez pacientes dejaron de enfermar, se mantuvieron estables a lo largo del tiempo y recuperaron su vida normal.

Esta alternativa terapéutica es un primer antagonista de la IL-23 p19 que demuestra una eficacia y seguridad sostenida durante varios años también para pacientes de colitis ulcerosa.

Sacristán ha explicado asimismo que Lilly cuenta en su cartera ahora mismo con otros fármacos “con distinto mecanismo de acción” y en ensayos clínicos para tratar ambas enfermedades.

Los síntomas de la enfermedad de Crohn son dolor abdominal, diarrea, fiebre, pérdida de peso o urgencia defecatoria, y puede complicarse hasta llegar a hospitalizaciones constantes y cirugías: casi una de cada cinco personas es hospitalizada cada año, y una de cada dos necesita operaciones en los diez años posteriores al diagnóstico.

Además, limita la capacidad para trabajar, y la incontinencia genera un estigma que lleva al paciente a aislarse socialmente.

Fuente: EFE
Derechos: Copyright
Creative Commons 4.0
Puedes copiar, difundir y transformar los contenidos de SINC. Lee las condiciones de nuestra licencia