Esta infección se contagia de animales a personas debido a la picadura de una garrapata y puede provocar fiebre, anemia y malestar diverso. Un estudio reciente revela una nueva variante del parásito que causa esta patología y otro describe el comportamiento de la especie más común vista en humanos.
Un estudio del Instituto de Salud Carlos III indica una elevada seroprevalencia de esta zoonosis en pacientes anteriormente infectados con enfermedad de Lyme, que también se transmite por picadura de garrapata. Los autores señalan que esta comunidad autónoma es una zona de riesgo emergente para la babesiosis.