Una nueva revisión de estudios cuestiona el uso extendido de este fármaco como estrategia preventiva en personas con riesgo medio. Los autores señalan que el tratamiento conlleva riesgos inmediatos de sangrado y los posibles beneficios a largo plazo son inciertos
Este accidente cerebrovascular no mata las células nerviosas por toxicidad química, como se creía hasta ahora, sino por ondas eléctricas letales, según revela un estudio internacional con investigadores del CSIC. Estas ondas pueden ser una nueva diana terapéutica para tratar los ictus de forma más eficiente.
Las plaquetas de la sangre desempeñan un papel muy importante en la coagulación sanguínea.