En vísperas del Día Mundial de la Malaria, que se celebrará el próximo 25 de abril, diferentes equipos científicos han descubierto propiedades antimaláricas en un conjunto de fármacos que impiden el desarrollo de células cancerígenas. Los proyectos, financiados por la Unión Europea (UE), tratan de frenar el avance de la enfermedad, que en 2009 causó 800.000 muertes.
Un equipo internacional de científicos de 37 instituciones, con participación española, ha secuenciado el genoma de Culex quinquefasciatus, el mosquito que trasmite la enfermedad del Nilo Occidental. Junto a la secuenciación de los genomas de otros dos mosquitos (el que trasmite la malaria y la fiebre amarilla y el dengue), el estudio, que se publica en Science esta semana, permitirá encontrar nuevas estrategias para la lucha contra esta enfermedad.
Mosquito Culex quinquefasciatus.
Culex pipiens es el mosquito más común de España y del mundo, y todos, en algún momento de nuestra vida, hemos sido su víctima. Repelentes y otros remedios caseros serán parcialmente suficientes para prevenir tan molesta picadura, pues lejos de desaparecer de nuestros entornos, este insecto será cada vez más abundante con el aumento de las temperaturas, y colonizará zonas en las que antes le era imposible vivir.
En la imagen, una hembra del mosquito Anopheles gambiae.
Iñaki Iturbe-Ormaetxe Vivanco trabaja desde hace nueve años en la Universidad de Queensland (Australia) y forma parte del proyecto de la Fundación Bill & Melinda Gates para erradicar el dengue. Con motivo de las Semanas de la Ciencia, este licenciado en Bioquímica por la Universidad del País Vasco ofreció en el Instituto de Agrobiotecnología la conferencia “Control del dengue utilizando Wolbachia, una bacteria que acorta la vida de los mosquitos” y explicó en qué fase se encuentra este proyecto, en el que están involucrados Australia, Estados Unidos, Tailandia, Vietnam y Japón y donde él se encarga de las cuestiones de genética y microscopía.
Los parásitos de la malaria se transmiten cuando un mosquito hembra Anopheles Gambiae se alimenta de sangre.
Iguana marina, una de las especies más afectadas por la evolución del mosquito.
La tortuga gigante es una de las especies más amenazadas por la evolución del mosquito.