Un equipo científico ha detectado la planta Halophila stipulacea en la bahía de Palma, lo que supone el registro más occidental conocido de esta especie tropical en el Mediterráneo, y el primero en España. Según los investigadores, se debe al progresivo calentamiento del mar.
Estos hábitats son capaces de captar el dióxido de carbono y pueden amortiguar los riesgos de inundaciones o erosión costera como consecuencia del cambio climático en las áreas vulnerables, según un estudio del CSIC publicado en Nature Climate Change.