Los más de 50 volcanes activos o potencialmente activos de la cordillera central de los Andes, entre el sur de Perú y Chile, requieren cada vez más la integración de técnicas como el monitoreo vía satélite para conocer en profundidad la tendencia de sus movimientos. Varios vulcanólogos despliegan los pros y los contras de las nuevas técnicas de control.