La sonda Messenger de la NASA ha detectado unas zonas brillantes y otras oscuras en el polo norte de Mercurio que podrían corresponder, respectivamente, a regiones con hielo y materia orgánica. La revista Science publica esta semana tres estudios que apuntan esa posibilidad.
Región del polo norte de Mercurio con las zonas (en rojo) que la sonda Messenger siempre ha observado en sombra. En amarillo, los depósitos polares captados desde los radares de la Tierra. Imagen: NASA et al.
El OAdM alberga el telescopio Fabra‐ROA (izquierda) y el telescopio Joan Oró (centro).Imagen: E.Herrero (ICE,CSIC-‐IEEC).
Impresión artística del gigantesco chorro eyectado por el cuásar SDSS J1106+1939. Imagen: ESO/L. Calçada.
Un telescopio del Observatorio Europeo Austral ha detectado la emisión más poderosa jamás encontrada procedente de un cuásar. La “monstruosa eyección” de este brillante centro galáctico supera en más de cinco veces las detectadas hasta ahora.
La galaxia NGC1277 (en el centro de la foto) integrada en el cúmulo galáctico de Perseo. Imagen: David W. Hogg, Michael Blanton, SDSS Collaboration.
Vórtice del polo sur en la atmósfera de Titán observado por Cassini el 27 de junio de 2012. Imagen: NASA / JPL–Caltech/Space Science Institute.
Los planetas podrían perturbar el mecanismo que genera el campo magnético solar en una zona clave del interior de la estrella, según un estudio internacional en el que participa el Instituto de Astrofísica de Andalucía (CSIC). El fenómeno explicaría también otras periodicidades detectadas en la actividad magnética del Sol.
El Sol presenta un ciclo de once años a lo largo del que su actividad magnética. Imagen: NASA