Cuando pensamos en un día, solemos imaginar algo universal: unas horas de luz, unas horas de oscuridad y un ciclo que se repite con regularidad. Sin embargo, fuera del Sistema Solar existen mundos donde el concepto mismo de día adquiere dimensiones difíciles de imaginar.
La actividad realizada en los trabajos manuales no ofrece la misma protección cerebral que el ejercicio voluntario hecho en nuestro tiempo libre. Es más, un nuevo estudio publicado en The Lancet Public Health sostiene que incluso podría aumentar el riesgo de esta enfermedad degenerativa.