El calentamiento del Atlántico Norte contribuyó a intensificar la DANA de Valencia

Según los resultados de esta investigación, sin las temperaturas excepcionalmente altas de la superficie del mar en el Atlántico Norte y en el Mediterráneo, la lluvia en el día más extremo del episodio habría podido ser hasta un 40 % menor.

Imagen de archivo de una persona que camina por una calle del polígono de Catarroja
Imagen de archivo de una persona que camina por una calle del polígono de Catarroja. / EFE | Jorge Zapata

El episodio de lluvias extremas que afectó al este de la península Ibérica a finales de octubre de 2024 dejó una huella devastadora en la provincia de Valencia. En algunas zonas, como Turís, se llegaron a registrar más de 700 litros por metro cuadrado en 24 horas; es decir, en solo un día cayó más agua que la media de precipitación en la España peninsular en todo un año. Esto produjo inundaciones catastróficas y el desastre causó más de 200 muertes, además de daños por miles de millones de euros.

Ahora, un nuevo estudio liderado por un equipo del departamento de Ciencias de la Tierra del Barcelona Supercomputing Center – Centro Nacional de Supercomputación (BSC-CNS) ayuda a entender mejor por qué aquel episodio fue tan extremo.

Es la primera vez que se evalúa el papel del Atlántico Norte en la precipitación excepcional de esta DANA

El trabajo concluye que las altas temperaturas del mar Mediterráneo desempeñaron un papel clave en la intensidad de las lluvias, pero añade un nuevo elemento no explorado hasta ahora: el Atlántico Norte, también excepcionalmente cálido en esas fechas, favoreció una mayor disponibilidad de humedad y unas condiciones más favorables para que el episodio se desarrollara con tanta intensidad sobre Valencia. Es la primera vez que se evalúa el papel del Atlántico Norte en la precipitación excepcional de esta DANA.

Qué hizo tan extrema la DANA

Para analizar cómo las temperaturas anormalmente elevadas del mar influyeron en la cantidad de lluvia caída en Valencia, el equipo del BSC utilizó el superordenador MareNostrum 5 para generar simulaciones en alta resolución de la atmósfera del planeta.

Se compararon distintos escenarios en los que se confrontaban las temperaturas reales  observadas con las habituales en esa época del año. Según el estudio, la precipitación del día del evento habría sido hasta un 40 % menor si no se hubiesen registrado esas temperaturas superficiales del mar inusualmente altas en el Mediterráneo y en el Atlántico Norte. En el caso concreto del Atlántico Norte, su contribución elevó la intensidad del episodio en un 15 %.

La precipitación del día del evento habría sido hasta un 40 % menor si no se hubiesen registrado esas temperaturas superficiales del mar

La importancia del hallazgo va más allá de explicar un caso concreto. El trabajo refuerza una idea clave: aunque los impactos del cambio climático se manifiesten localmente, los procesos que los desencadenan y alimentan pueden tener un alcance mucho más amplio.

Lo ocurrido en Valencia no dependió solo de condiciones atmosféricas locales o del calentamiento del mar frente a sus costas, sino también de un contexto oceánico más extenso, conectado a escala regional y global.

“Este trabajo muestra que, para entender por qué un episodio extremo llega a ser tan devastador, no basta con mirar únicamente lo que ocurre en el territorio afectado: el estado del océano, incluso a gran distancia, puede marcar una diferencia decisiva en la magnitud del impacto”, comenta Ramiro Saurral, autor principal del estudio e investigador del grupo Variabilidad y Cambio Climático del BSC.

Comprender mejor cómo interactúan el océano y la atmósfera ayuda a mejorar la anticipación de episodios extremos con graves consecuencias para la población

Este enfoque es especialmente relevante desde el punto de vista social. Comprender mejor cómo interactúan el océano y la atmósfera ayuda a mejorar la anticipación de episodios extremos con graves consecuencias para la población, las infraestructuras, la movilidad, los servicios de emergencia y la planificación territorial.

En un contexto de cambio climático, disponer de herramientas capaces de representar esas conexiones a gran escala será cada vez más importante para evaluar los riesgos, proporcionar alertas tempranas y diseñar medidas de adaptación más eficaces.

Simular el clima para anticiparse

Iniciativas como el Gemelo Digital de Adaptación al Cambio Climático (Climate Change Adaptation Digital Twin, Climate DT) de la iniciativa europea Destination Earth apuntan precisamente en esa dirección.

Este sistema, en cuyo desarrollo el BSC desempeña un papel muy destacado, está diseñado para producir simulaciones climáticas globales con gran detalle espacial y temporal, ofrecer información a escala planetaria y permitir análisis de escenarios y simulaciones de fenómenos extremos como el sucedido en Valencia.

Este tipo de investigación refuerza la necesidad de avanzar hacia sistemas de simulación capaces de captar esas conexiones

Francisco Doblas-Reyes, profesor ICREA y director del Departamento de Ciencias de la Tierra del BSC, explica: “Necesitamos simulaciones globales de alta resolución porque el cambio climático no es el resultado de fenómenos independientes a escala local. Herramientas como el Gemelo Digital de Adaptación al Cambio Climático de Destination Earth permiten analizar cómo procesos que se desarrollan a escala planetaria influyen en la formación, evolución e intensidad de los eventos climáticos que se experimentan a un nivel más local”.

Para el BSC, este tipo de investigación refuerza la necesidad de avanzar hacia sistemas de simulación capaces de captar esas conexiones y convertir, así, el conocimiento científico en información útil para proteger mejor a la sociedad frente a los extremos del clima.

Diego Campos, investigador del BSC y coautor del estudio, concluye: “Fenómenos como este recuerdan que los eventos extremos no son solo una cuestión meteorológica: tienen un impacto directo en la vida de las personas, en la seguridad, en las infraestructuras y en la capacidad de las comunidades para anticiparse y responder”.

Referencia:
 Francisco J. Doblas-Reyes et al. “The key role of Mediterranean and North Atlantic sea surface temperatures on the 2024 record-breaking Valencia precipitation event”, Weather and Climate Extremes.

Fuente: BSC
Derechos: Creative Commons.
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