El calentamiento del mar favorece la llegada de esta especie a las costas gallegas. El hallazgo, liderado por un equipo del Instituto Español de Oceanografía, supone la cita más septentrional registrada hasta la fecha en aguas europeas y una expansión de más de 500 km respecto a su distribución conocida.
Un estudio publicado por la revista Science en el que participa la Universidad de Granada revela que especies como el atún o el tiburón blanco podrían sufrir sobrecalentamiento al aumentar la temperatura de los océanos.
Según los resultados de esta investigación, sin las temperaturas excepcionalmente altas de la superficie del mar en el Atlántico Norte y en el Mediterráneo, la lluvia en el día más extremo del episodio habría podido ser hasta un 40 % menor.
La rápida transformación del casquete de hielo groenlandés se consolida como una señal inequívoca del calentamiento global. Nuevos datos revelan una aceleración alarmante de los episodios extremos de fusión, con impactos crecientes sobre el nivel del mar y la estabilidad climática del Ártico.
En 2025, el Mediterráneo alcanzó temperaturas históricas y prolongados episodios de calor en el mar, con máximos históricos en las Illes Balears, según el informe anual del SOCIB. Los datos también muestran incremento de salinidad y aceleración de la subida del nivel del agua.
La ola de calor y la sequía extremas de 2023 transformaron estas masas de agua en ecosistemas sobrecalentados, con niveles de agua en mínimos históricos. Esto provocó mortandades masivas de fauna acuática y revela una tendencia de calentamiento acelerado en los ecosistemas tropicales de agua dulce.
El océano refleja con fuerza los efectos del cambio climático y la polución. El último informe de Copernicus advierte de un aumento sin precedentes del nivel del mar, la pérdida acelerada de hielo en los polos y la intensificación de olas de calor marinas.
Expertos de la Organización Meteorológica Mundial advierten de que, incluso con este enfriamiento, las temperaturas seguirán siendo más altas de lo habitual debido al cambio climático, lo que aumenta el riesgo de fenómenos meteorológicos extremos.
El vertido de agua dulce por el deshielo antártico está alterando la salinidad del océano y debilitando la circulación profunda. Un estudio prevé que la Corriente Circumpolar Antártica perderá un 20 % de su fuerza para 2050 en un escenario de altas emisiones, afectando al clima y la vida marina.
La investigadora y ecóloga francesa hace hincapié en la forma en la que tendemos a invisibilizar la huella digital. No se trata solo de reducir el streaming por los gases de efecto invernadero que este genera, sino de ser sobrios en el consumo y en tomar conciencia del daño que causamos a la salud de las personas y del planeta. Así lo sugiere en el documental Frankenstream. El monstruo que nos devora, que alerta sobre el impacto global de la industria de internet.