El nuevo órgano elaborará informes de evidencia, responderá consultas sobre políticas públicas y planteará escenarios futuros asociados a la crisis climática. La selección de los diez investigadores que integrarán su consejo comenzará este verano y se prevé que el organismo inicie su actividad en otoño.
Un análisis de datos de más de 2,5 millones de personas identifica 26 regiones del genoma asociadas a este síndrome de dolor crónico. Los resultados señalan posibles dianas terapéuticas, pero todavía no permiten diagnosticar la enfermedad mediante una prueba genética ni se traducen en nuevos tratamientos.