El aumento de las sequías incrementa el riesgo de deshidratación en los anfibios. Un estudio propone que los ojos de las ranas Boana punctata pueden utilizarse como biomarcador no invasivo para evaluar el estado de poblaciones silvestres.
Un estudio del IEO-CSIC y la Universidad de Murcia demuestra por primera vez las graves consecuencias ecológicas de este fenómeno, activo desde 2022. La turbidez del agua bloquea la luz solar, provocando la desaparición de las praderas submarinas en el 9 % del Mar Menor.