La técnica no invasiva y basada en luminiscencia indica que el Homo erectus, aunque no sabía producir fuego, sí lo manipulaba hace entre 1,07 y 1,79 millones de años. El estudio se basa en el análisis de huesos de micromamíferos de egagrópilas presentes en la cueva de Wonderwerk (Sudáfrica).
Una revisión Cochrane de 45 estudios compara las principales herramientas utilizadas para estimar el riesgo en este grupo de población. El análisis concluye que ninguna alcanza una capacidad predictiva suficiente para individualizar plenamente las decisiones clínicas.