Esta emblemática nebulosa fue descubierta por primera vez en 1779 por el francés Charles Messier y, ahora, un equipo de astrónomos ha hallado en su interior una misteriosa nube de hierro con forma de barra.
El hallazgo, logrado mediante datos satelitales y física de flujo de hielo, identifica valles, colinas y cañones que ayudarán a predecir con mayor precisión la pérdida de masa helada y el aumento del nivel del mar.