Una investigación del Instituto de Biología Evolutiva ha analizado restos genéticos de insectos en el sarro dental y revela que la presencia de insectos en la dieta tan solo habría sido habitual en humanos de latitudes tropicales, que preservaron una adaptación genética que facilitaba su digestión.
Un nuevo estudio ha detectado emisiones significativas de tolueno en encinares mediterráneos, especialmente durante episodios extremos de calor y sequía. Este hallazgo sugiere que el compuesto podría utilizarse como indicador del estado fisiológico de estos ecosistemas.