La cultura popular suele retratar a los psicópatas como personas frías, sin emociones o vacías, pero un estudio reciente de la Universidad de Misisipi revela que el lenguaje asociado a los rasgos de esta enfermedad es más complejo de lo que se suele pensar.
Este material se integraba en múltiples actividades de su vida cotidiana, con una tecnología diversa que incluía lanzas, herramientas, recipientes y elementos estructurales, además de un singular objeto con forma de maza. Todos ellos han sido hallados en el yacimiento de Abric Romaní, en Barcelona.