El aumento de las temperaturas, junto con las alteraciones de la química, la circulación y los ecosistemas marinos, reduce la capacidad del océano para absorber y almacenar carbono. El resultado: una mayor parte del CO₂ permanece en la atmósfera, lo que alimenta aún más el calentamiento global.
Un informe de la iniciativa Global Burden of Disease revela que entre 1990 y 2023 estos trastornos crecieron significativamente, y predice que seguirán creciendo. Las personas más afectadas son mujeres y niñas de entre 10 y 24 años.