Una nueva investigación estadounidense revela una relación precisa entre la inhalación y la actividad neuronal con posibles efectos sobre cerebro, lo que podría abrir nuevas vías para comprender los trastornos en los que la respiración se ve alterada de forma peligrosa.
Con imágenes de la sonda Voyager en los años 80, se halló una onda atmosférica hexagonal en el polo norte de Saturno. Décadas después, un equipo liderado por la Universidad del País Vasco ha encontrado una onda decagonal en el polo sur del planeta.